Desde el pasado enero y en paralelo a mi puesto de vicepresidente de ingeniería en Sage, ocupo la plaza de asociado dentro del consejo de administración de la compañía, liderado por Sir Donald Brydon, y conocido por su nombre en inglés como «Board».
La verdad es que es realmente apasionante ver como se dirige desde su más alto órgano de dirección la segunda empresa de software de Europa, como se eligen los miembros del comité ejecutivo y como se gestionan las relaciones con los inversores.
Las reuniones del consejo se realizan principalmente en Newcastle y Londres y todos los miembros excepto yo, son ingleses o americanos aunque con un fuerte marcado «British» a todos los niveles.
Parte de la tradición navideña de los últimos años consiste en hacer un Kahoot! después de la comida de San Esteban con toda la familia. Este año incluso hemos hecho uno en Navidad.
Básicamente se trata de un juego de preguntas y respuestas donde el administrador, mi hermano, prepara con antelación una batería de 40, 60 o 100 preguntas sobre cultura familiar, política, geografía, etc… y pone a prueba a toda la familia.
Las preguntas se muestran en una pantalla de ordenador junto con las 4 posibles respuestas y los jugadores tienen que utilizar su teléfono para seleccionar la respuesta correcta. Después de cada ronda aparece la clasificación.
Kahoot!
Es un juego muy divertido, competitivo y donde muchos participantes suelen hacer trampas copiándose de los otros.
Es gratuito, puedes jugar en cualquier idioma y solo tienes que darte de alta en Kahoot.com.
He rescatado de casa de mis padres esta antigua fotografía de 1989 donde aparecemos unos cuantos amigos, mi hermano y yo preparados para correr la Cursa de Finestrelles. La foto, de bastante mala calidad, está tomada en el patio de mi casa justo antes de salir hacia la carrera. De izquierda a derecha: Juanjo Cebrián, José Carlos Blázquez, Marc Muntané, yo, mi hermano y Raul Blázquez.
Listos para la Cursa de Finestrelles
Resulta impactante la sencillez de los dorsales hace 30 años y claro, el equipamiento que llevábamos.: calcetines con rayitas (un clásico), camisetas de algodón (todas de publicidad) y los primeros pantalones y zapatillas que encontrábamos por casa.
Y con todo esto nos marcábamos tiempos cercanos a los 4’15» por km.
Casi por casualidad me he topado hoy con unas fotografías de 1993 de cuando mi padre y yo ascendimos a la Peña Montañesa.
Mi padre y yo ascendiendo a la Peña
Es curioso observar las pintas que llevamos y lo poco preparados que íbamos (ni una pobre botella de agua) para ascender un pico de casi 2.300 metros en pleno julio.
Este fin de semana hemos estado en Sa Riera, en la Costa Brava, donde el domingo disputaba la Marnatón de Begur de 3 kms.
Yo, nadando en la Marnatón de Begur
Teniendo en cuenta que nunca había nadado tanta distancia y que no había entrenado demasiado, el resultado ha sido bastante bueno: he terminado en 1h 18′ 31», dentro de tiempo (el máximo era 1h30′) y no excesivamente cansado.
Llevo utilizando Fitbit desde noviembre de 2015 y estas son algunas de las interesantes estadísticas que tengo hasta el momento.
Kms recorridos
Estos 9.468 kms incluyen tanto los que he andado como los que he corrido. La media sale alrededor de 11 kms por día, lo cual no está demasiado bien teniendo en cuenta que también he salido a correr mucho (alrededor de 1.000-1.200 kms por año).
Ritmo cardíaco en reposo
El ritmo cardíaco es del último mes, en el cual no he hecho mucho deporte… bueno, la verdad es que nada de deporte para ser sinceros.
Mi peso
Y ya para terminar, este es la evolución de mi peso, gracias a la Fitbit Aria, la báscula wifi que se conecta automáticamente a Fitbit y que te permite hacer un seguimiento de tu peso e IMC.
El resumen es que me tengo que volver a poner en forma porque estoy 3 kgs por encima de mi peso habitual (y no es que me haya aumentado la masa muscular).