San Vicente de Labuerda

Después de toda una vida merodeando por el Sobrarbe aun no había estado nunca en San Vicente y hoy finalmente ha sido el día elegido, como no, en compañía de mis hijos.

Iglesia, abadía, esconjuradero y cementerio de San Vicente

Está situado a unos cuatro kilómetros de Labuerda (unos 15 minutos de Margudgued) y aunque la primera mención de la población data de 1056, poco se habla de ella teniendo en cuenta su magnífico conjunto eclesiástico, un par de edificaciones en el núcleo urbano y su solitario y tranquilo emplazamiento.

Sant Vicente con la Peña Montañesa al fondo

En la visita al cementerio de San Vicente, hemos encontrado a Sabina Sampietro, fallecida el 27 de abril de 1989, la cual desconozco en que forma está conectada a mi árbol genealñogico, así como a dos Samprieto‘s, Pilar Samprieto Ferrándiz y Lorenzo Samprieto Buil, muertos en 1941 y 1942 respectivamente.

Sin duda alguna, la variante de Sampietro con la R entre la P y la I se debe a un error ortográfico que puede haberse dado hace 300 o 400 años y que ha prosperado hasta nuestros días.

Museo MOCO de Barcelona

Ayer, en la reunión de planificación del día a las 8 de la mañana con Pol y Blanca, cuando repasábamos la lista de visitas candidatas del día, solo hizo falta nombrar el «MOCO» para que tuvieran claro que ese era el museo que querían visitar.

Cuando se enteraron que el MOCO era el «Museo de arte MOderno y COntemporaneo de Barcelona» ya era demasiado tarde. Ya estábamos en el autobús de camino a nuestro destino y no había marcha atrás.

Y no decepcionó. Ni a ellos ni a mi. La verdad, un museo con tanta publicidad dirigida a turistas, junto al Museo Picasso en la calle Montcada y relativamente nuevo, no prometía demasiado pero terminamos muy contentos.

Es un museo pequeño con artistas que no conocía y que me gustaron pero también con artistas consagrados como Bansky, Andy Warhol o algunas piezas del tan manoseado Dalí (que sobraban).

Blanca frente a Murakami

A Blanca le gustó especialmente un gran mural de Takashi Murakami, al que no hay que confundir con el soporífero Haruki Murakami, y su concepto del superflat.

Casi al final del recorrido, y como que no queríamos ser menos que ninguno de los artistas expuestos, hicimos esta bonita fotografía que habla por si sola sobre los sueños y su determinación para conseguirlos y de como a medida que nos hacemos mayores (que os haceis mayores!) la perdemos.

Pol y Blanca persiguiendo la luna

En definitiva, una visita muy recomendable para un día que no sepais que hacer.

La complejidad de la vida

En un momento de inspiración artística sin precedentes, he realizado esta composición utilizando la placa madre de mi viejo portátil equipado con un AMD Ryzen del 2016.

Me ha parecido que era una buena representación de lo compleja que parece la vida a veces cuando nos sentimos parte de un ecosistema que escapa a nuestro control. Aunque nada más lejos de la realidad.

En el circuito del cuadro, es el microprocesador central (o sea nosotros) quien comanda todo el resto de componentes de la placa. Es el que decide que instrucciones se ejecutan, cuales se paran y como se relaciona con los periféricos externos. Su fiabilidad es extrema, con una probabilidad de fallo inferior a 0,00001% en 100.000 años.

Eso explica pues, que todo depende de nosotros y que tal como decía Amado Nervo en «En Paz»…

...porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

Nosotros dirijimos nuestra vida y es inútil culpar a otros de nuestras desgracias porque igual que el AMD Ryzen, el destino se ejecuta siguiendo nuestras decisiones y ellas son al final las que dibujan nuestro camino.

Incluso las alcachofas tienen corazón

Paseaba hace unos días por Sants, en Barcelona, y me llamó la atención lo que un vecino o vecina decidió pintar en su fachada: «Fins i tot les carxofes tenen cor» o lo que sería en español «Incluso las alcachofas tienen corazón».

Fins i tot les carxofes tenen cor

La zona es uno de esos lugares en los que puedes pasear tranquilamente sin chocarte con turistas ni estar rodeado de restaurantes odiosos. Es uno de esos sitios que si no lo conoces, tienes que ir. Se trata de la pasarela elevada que cubre las vías del tren entre Riera Blanca y la Plaça de Sants en Barcelona.

Sin desviarnos del tema de las alcachofas, y sin entrar demasiado en quien y quien no tiene hoy en día corazón, lo que si es importante es lo poco apreciadas que están a nivel culinario. Hay gente que solo las come a la brasa, es decir, un par de veces al año junto a los calçots o las butifarras.

Si te da palo comprarlas frescas, limpiarlas y cocerlas, mi recomendación es que compres corazones congelados, por ejemplo en el Mercadona, que los pongas en un plato con un poquito de sal, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra en el centro de cada una de ellas y al microondas unos 5-10 minutos hasta que estén tiernas. Así de fácil.

Es una buena receta para estos días dársela a Trump y a Netanyahu, porque incluso las alcachofas tienen corazón…

Algunas piedras de Mina Juanita

Hace un par de meses con Blanca y Pol hicimos una segunda expedición geológica a la Mina Juanita, en el Collserola de Barcelona. La primera la hicimos ya en 2024.

Piedras de la Mina Juanita

En esta última ocasión, nos llevamos algunas piedras entre las que había goethita, barita, blenda (o esfalerita) y hasta algo de galena y todo creo yo. Con todo ello hemos montado un pequeño cuadro donde hemos pegado las piedras utilizando el Montack de Ceys, una cola bastante acertada para estos menesteres.

Minerales de Mina Juanita

La verdad es que ha quedado bastante bien aunque en siguientes versiones intentaré cambiar el fondo para que no sea el marrón «corcho» sino algo más blanco.

Pol y Blanca según Blanca

Blanca no cesa en su expansión artística y en esta ocasión nos regala este colorido dibujo donde ella y Pol se están dando la mano dentro de casa.

Está hecho sobre folio DinA4 y pintado con colores Alpino a 11 tonos diferentes y lápiz. Blanca invirtió unos 8 minutos en hacerlo a las 8.30 de la mañana.

Ruud Van Empel

Casi por casualidad, esta semana he descubierto a Ruud Van Empel en Amsterdam. Nació en Breda (Holanda) en 1958 y aunque es complicado encasillar su arte dentro de alguna disciplina, sus trabajos no suelen dejar a casi nadie indifirente.

Theatre #10, 2019 – Ruud Van Empel

No son propiamente pinturas sino composiciones realizadas con ordenador en base a muchas fotografías que ha tomado previamente, con un resultado espectacular gracias al brillo y los colores de cada uno de sus cuadros.

Ciertamente, me gustaría ir a alguna de las exposiciones que suele realizar en Estados Unidos y Europa.

El Erizo de Navidad

Una de las tradiciones más arraigadas por mi madre durante las Navidades era preparar el Erizo de Navidad, un insólito plato de entrante inventado por ella que consistía en forrar de papel de aluminio un melón y clavarle muchos palillos, en la punta de los cuales se ponían tomatitos, fuet, queso y pica-picas varios.

El Erizo de Navidad en casa de Irene este año en San Esteban

Mi hermano e Irene, siguen conservando esta tradición el día de San Esteban y este año no podía ser diferente y volvieron a servir el curioso Erizo de Navidad.

En esta ocasión, incluso había torreznos pinchados en algunos palillos.