Track the History

Hace ya 6 o 7 años que surgió la idea de «Track the History», una web donde poder conocer la historia detrás de objectos importantes. Nunca abandoné la idea e incluso llegué a crear una web especialmente diseñada para este proyecto que aun sigue activa (https://www.trackthehistory.com/) aunque no se por cuanto tiempo.

En paralelo, sigo imprimiendo etiquetas con códigos QR que adhiero a algunos libros y cosas que tengo por casa para no perder de vista la historia que tienen detrás. Los códigos QR enlazan a páginas de este blog, pero no hay ninguna forma desde el blog de saber que objetos tienen código QR.

Para solucionar este problema y hacer un poco de branding, voy a recuperar el viejo logo que creé hace ya algunos años para volver a imprimirlos en las etiquetas y crearé la categoría «Track the History» para poder reunir todas las cosas que merecen ser recordadas.

Al final, con algunos cambios la he dejado así en el famoso cuadro «El hombre de la cabeza torcida«.

Para saber que etiquetas he creado, solo será necesario pues pulsar enla etiqueta de la categoría «Track the History» en la parte inferior del post.

Mi primer equipo de VHF

En 1992, después de obtener la licencia de radio EA, compré un walkie Alinco DJ-100TC que me permitía operar FM en VHF. Con él hice muchas cosas, entre ellas varios concursos del «Comarques Catalanes»en la cima de algunos picos donde me subía con una pequeña batería de moto que tenía.

Ese mismo equipo, con el número de serie 0001324, es aun hoy en día el que aparece en la autorización de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones que me fue otorgada.

Después de tantos años, la batería ya no funciona y sus características han sido ampliamente superadas por equipos de tan solo 40€, así pues, a modo de homenaje, he puesto el cuerpo del walky en un marco de fotos y lo voy a colgar por algún lado de la casa.

Alinco DJ-100TC

También he escaneado el manual de instrucciones, por si hay alguien interesado.

El hombre de la cabeza torcida

Esta discreta obra de arte tiene una larga historia pese a que pretenda comunicar un mensaje muy sencillo: la soledad de las personas frente a la vida y frente a los problemas.

«El hombre de la cabeza torcida»

Lo hice el 28 de septiembre de 2014 con un marco de IKEA y dos piezas bastante antiguas que habían estado conmigo durante hacía ya algún tiempo. El muñeco era uno de esos obsequios con los que Colacao intentaba fomentar sus ventas y llegó a casa a principios de la década de 1990 y por aquí estuvo hasta que decidí montarlo junto al polluelo amarillo que me regalaron mis compañeros y amigos de T-Systems cuando en 2008 decidí dejar la compañía.

Representaba en su día la cantidad de “pollos” con los que tuvimos que lidiar durante los casi 10 años en los que permanecí en la empresa, trabajando muchos fines de semana y noches. Esa misma idea y representación es la que intenté plasmar en el cuadro y es que al final ante los desafíos más importantes de la vida, siempre estás tú solo, y aunque pueda parecer un mensaje algo pesimista es sin duda un grito de optimismo al hacer recaer en el ser humano, a nivel individual, la responsabilidad de todo lo que le sucede y darle el mando de todas las decisiones que lo guían a través del camino de la vida. No hay pues, excusa, para hacer de otros los responsables de tu camino, sólo tú.

Las llaves de mis padres

Compré el otro día una tabla de cortar de madera y le pegué usando unos clavos algunas de las llaves de mis padres que recuperé de su casa antes de que la vendiéramos hace algunos años.

Las llaves de mis padres

La descripción de las llaves comenzando por la primera fila de izquierda a derecha y continuando con la segunda es la siguiente:

    • La puerta antigua de la casa de La Gornal donde vivió mi abuelo. Antes de la reforma que se hizo hace unos 40 años o así, la puerta era muy grande y permitía la entrada de carros.
    • Una de las puertas de la vitrina del comedor.
    • La puerta de seguirdad de entrada al piso de Josep Miret, donde vivían mis padres.
    • La cerradura de la puerta de entrada al edificio de Josep Miret.
    • El armario de la habitación de mis padres.
    • La puerta del armario donde se guardaban las bebidas.
    • La llave antigua de la entrada al edificio de Josep Miret antes de que cambiasen la cerradura.
    • La puerta inferior del armario del comedor que mi madre utilizaba como despensa.
    • La otra puerta del mueble contiguo que había en el comedor.
    • La llave de un mueblecito que teníamos en el recibidor.
    • La llave de los cajones del aparador que había en la habitación de mis padres.
    • La llave de una caja de caudales que hackeé para poder abrirla después de que se le rompiera a mi padre.