Emergencias en el Pirineo de Huesca

Uno de los problemas más frecuentes en la media y alta montaña del Pirineo de Huesca es la falta de cobertura telefónica. Tampoco hace falta ascender a grandes alturas para comprobarlo: en la ruta a la Peña Montañesa desde Ceresa por la Collada, el teléfono deja de tener señal apenas a los 1600 metros. De igual modo, basta con continuar en coche tras rebasar la Collada por la cara trasera de la Peña para perder la conexión por completo.

En caso de necesitar ayuda, llevar un walkie talkie puede ser la solución pero hay que saber utilizarlo. En general existen dos frecuencias principales de emergencia:

Banda VHF. La frecuencia 146.175 MHz, con subtono 123 Hz, suele estar monitorizada por las estaciones de radio de los refugios principales del Pirineo: Lizara, Respomuso, Casa de Piedra (Baños de Panticosa), Ibones de Bachimaña, Góriz, Pineta, Viadós, Estós, Ángel Orús, La Renclusa y Cap de Llauset.

El problema de esta frecuencia es que fuera del área de los refugios, es muy difícil ser escuchado. Por ejemplo, en las inmediaciones de la Peña Montañesa, a no ser que estemos casi arriba de todo, no seremos oídos.

Banda PMR446. En UHF, también podemos utilizar el canal 7 (446.08125 MHz) con subtono 7 (67 Hz) para intentar ser oídos. Esta es la frecuencia de emergencia utilizando walkies convencionales en PMR446 para los que no se requiere licencia alguna. En este caso, no existe ninguna red de escucha activa formal, pero muchos montañeros suelen monitorizar este canal.

Fuera de esta frecuencia, y especialmente en la comarca del Sobrarbe, los valles carecen por completo de cobertura de repetidores de VHF o UHF en las bandas de radioaficionado. Si ninguna de las dos opciones anteriores funcionan, la mejor alternativa es pedir auxilio sondeando el resto de canales de la banda PMR446, donde suele ser más habitual encontrar a otros usuarios a la escucha o charlando entre ellos.

Osos en el Sobrarbe

En las montañas del Sobrarbe (Huesca) hay presencia actual de oso pardo en libertad de forma ocasional o en tránsito.

Los osos han estado siempre ligados a la comarca y existen miles de fragmentos fósiles del Oso de las Cavernas datados hace unos 40.000 años y expuestos en el Museo del Oso de las Cavernas en Tella.

Durante siglos, los montes de la comarca del Sobrarbe y el Pirineo central fueron el hogar natural del oso pardo autóctono, al que los lugareños siempre llamaron orso (oso en aragonés), una convivencia marcada por la dura relación con los pastores locales debido a los ataques esporádicos al ganado ovino y caprino. Sin embargo, la persecución directa, la caza legal (considerada «alimaña» hasta 1967) y el uso de venenos diezmaron la población de forma crítica hacia las décadas de 1960 y 1970, cuando los avistamientos se volvieron excepcionales y la subpoblación nativa de esta zona del Pirineo quedó prácticamente extinguida y abocada a la desaparición total.

Para revertir esta pérdida, a mediados de los años 90 se pusieron en marcha los primeros programas transfronterizos de reintroducción con osos procedentes de Eslovenia. Gracias al éxito biológico de este proyecto, la cordillera pirenaica cuenta hoy con una población estimada de unos 130 ejemplares. El último censo oficial coordinado por el Gobierno de Aragón confirma la presencia consolidada de al menos 8 osos en territorio aragonés. Entre ellos destaca el macho adulto Cannellito (hijo de Cannelle, la última osa autóctona), quien campea habitualmente de forma libre e intermitente por los densos bosques de las comarcas orientales de la Ribagorza y el Sobrarbe.

En «Nabaín, montes y hombres. Huella recíproca» de Óscar Ballarín Plana, en la página 94 habla un poco de los cazadores de orsos que hubo en el siglo XX antes de 1970 y de como les reportaba algo de dinero por enfrentarse con escopetas y cuchillos a estos animales que atacaban al ganado.

Todavía lo estoy leyendo, pero lo recomiendo totalmente: es una lectura indispensable para entender la forma de vida tradicional en los pueblos de la montaña de Nabaín (Yeba, Ascaso…).

El Anticlinal de Nabaín

Las capas de sedimentos (o estratos) son niveles de materiales como arena, limo o arcilla que se acumulan horizontalmente con el paso del tiempo (millones de años). Cuando la corteza terrestre experimenta intensas presiones tectónicas compresívas, estas capas rígidas sufren una deformación plástica sin romperse, dando lugar a los pliegues tectónicos. Cuando dicha ondulación se curva hacia arriba en forma de arco o «A», se denomina anticlinal, una estructura donde los materiales sedimentarios más antiguos quedan albergados en el núcleo o centro del pliegue.

En los Pirineos, cuando se habla de anticlinales es casi obligatorio referirse al impresionante «anticlinal de Jánovas», visible cuando se circula por la N-260 saliendo de Boltaña a través del pequeño desfiladero poco antes de llegar a Jánovas.

En mi humilde opinión, el nombre correcto debería ser «Anticlinal de Nabaín» ya que este pertenece claramente a la montaña del mismo nombre y es visible por la carretera solamente porque el rio Ara partió en dos a través de la erosión de sus aguas la estructura rocosa para hacerse paso hacia el Cinca.

Fue hace unos 55 millones de años cuando la placa ibérica chocó contra la placa europea creando los intensos pliegues y formaciones rocosas que conforman hoy los Pirineos. Fue en ese momento cuando el Anticlinal de Nabaín se formó.

Se mire por donde se mire, las diferentes capas de estratos son muy visibles ya sea desde Boltaña, circulando por la N-260, desde Buerba o desde la Cortada de Yesa donde estos se disponen totalmente verticales.

Flanco oeste de Nabaín

En la foto superior se aprecian los estratos y el anticlinal vistos desde el oeste en la carretera que asciende a Yeba.

Si hacemos zoom a fondo en lo alto de Nabaín, se pueden ver los restos de la ermita de Santa Marina en forma de dos pequeños montículos, aunque hay que tener buena vista.

Ir a Yeba en coche

Después de más de 50 años dando vueltas por el Sobrarbe y yendo arriba y abajo por los montes de Nabaín y todos sus valles, me parece casi imposible que aun no hubiera estado en Yeba, un pequeño pueblo perteneciente a Fanlo (Huesca) a unos 30 minutos de Margudgued con una población estable de unas 10-15 personas.

Desde hace unos años, la antigua pista forestal que se utilizaba está ahora asfaltada aunque tampoco es para tirar cohetes. En muchos tramos solo hay espacio para un coche aunque no es un gran problema porque difícilmente te cruzarás con alguno.

Si intentas llegar con Google Maps, te hará ir por el Cañón de Añisclo, esto es Puyarruego y Buerba para después conducirte por una pista forestal durante casi 45 minutos donde un 4×4 será más que necesario. En total casi una hora y media.

Sin embargo, hay otra ruta desde Margudgued que es mucho más rápida (apenas 30-40 minutos) y cómoda. Por la N-260 saliendo de Boltaña, exactamente a 9 kms, después de pasar Jánovas hay un desvió a la derecha con una indicación de «Yeba 15 kms». La carretera está totalmente asfaltada hasta el pueblo y es realmente espectacular.

Carretera a Yeba

Uno de los puntos más interesantes en el itinerario es la Cortada de Yeba, un puerto de montaña a algo más de 1300 metros de altitud que corta el anticlinal y que ofrece una panorámica entre rocas excepcional. Si te gusta la escalada, es un sitio al que tienes que ir.

Carretera a Yeba

La carretera, pese a estar asfaltada, es bastante de andar por casa como se ve en las fotos aunque es mucho mejor que lo que había antes con agujeros y piedras.

Yeba

La visita a Yeba es obligada. Además de sus viejas casas, la iglesia del siglo XVI merece mención especial así como la tranquilidad extrema que se respira donde no hay ni cobertura de datos para el teléfono y donde con suerte podrás hacer alguna llamada de voz.

Cómo saber el caudal del río Ara

Para saber si el río Ara (que vierte sus aguas en el Cinca, después en el Segre, más tarde en el Ebro y finalmente en el mar) va alto o bajo de agua ya no es necesario acercarse a su cauce para verlo.

El Sistema Automático de Información Hidrológica de la Cuenca Hidrográfica del Ebro (SAIH Ebro) es una red de sensores pública gestionada por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) que registra lluvias, nevadas y temperaturas mediante estaciones meteorológicas propias, mide el volumen de agua de los ríos, captura datos en tiempo real sobre el estado del agua en toda la cuenca y monitoriza el nivel de llenado y vaciado de los pantanos.

Por ejemplo, puedes acceder directamente a la precipitación acumulada por lluvia o nieve en los últimos 15 minutos, 1, 6, 12 o 24 horas.

Precipitación acumulada el 23 de agosto de 2026 en las últimas 12 horas

Para acceder a los datos concretos de la estación de medición del río Ara a su paso por Margudgued, concretamente en el salto de agua junto al viejo sanatorio (hoy el Hotel Monasterio de Boltaña), podemos ir a la información de datos en tiempo real de la estación «A040 Ara Boltaña«.

Información en tiempo real del caudal del río Ara a su paso po Boltaña

Para cualquiera de los datos, pulsando en «Gráfica» podemos ver la evolución en el último mes de los valores mostrados.

Nivel del río Ara en Boltaña en el último mes

La estación automática de medición actualiza los datos cada 15 minutos por lo que el SAIH Ebro es la fuente de datos más fiable para saber caudales y precipitación acumulada y en tiempo real.

Después de la tormenta

Ayer por la tarde llovió bastante en Boltaña (Huesca) y a ratos incluso parecía que se acababa el mundo. Por la noche el espectáculo de rayos y truenos fue colosal.

Tormenta en Boltaña

La mañana, sin embargo, ha amanecido con un espléndido sol, alguna nube baja que se ha ido rápido y un ambiente muy fresco, apenas 18ºC.

Amanecer en Boltaña

Al fondo de Boltaña se alza la majestuosa Nabaín (1799m) y a su derecha, en el cerro, las ruinas del Castillo de Boltaña.

San Vicente de Labuerda

Después de toda una vida merodeando por el Sobrarbe aun no había estado nunca en San Vicente y hoy finalmente ha sido el día elegido, como no, en compañía de mis hijos.

Iglesia, abadía, esconjuradero y cementerio de San Vicente

Está situado a unos cuatro kilómetros de Labuerda (unos 15 minutos de Margudgued) y aunque la primera mención de la población data de 1056, poco se habla de ella teniendo en cuenta su magnífico conjunto eclesiástico, un par de edificaciones en el núcleo urbano y su solitario y tranquilo emplazamiento.

Sant Vicente con la Peña Montañesa al fondo

En la visita al cementerio de San Vicente, hemos encontrado a Sabina Sampietro, fallecida el 27 de abril de 1989, la cual desconozco en que forma está conectada a mi árbol genealñogico, así como a dos Samprieto‘s, Pilar Samprieto Ferrándiz y Lorenzo Samprieto Buil, muertos en 1941 y 1942 respectivamente.

Sin duda alguna, la variante de Sampietro con la R entre la P y la I se debe a un error ortográfico que puede haberse dado hace 300 o 400 años y que ha prosperado hasta nuestros días.

Margudgued, 1945, con IA

Se me ha ocurrido esta noche mejorar con Gemini la fotografía aérea de Margudgued de 1945 y la verdad es que el resultado no está mal del todo.

Margudgued en 1945, utilizando IA

Aunque la definición de las casas no es perfecta y en algunos casos está inacabada, yo diría que se ve mejor que en la imagen original. Al menos la adición de colores al rio, campos y casas da una apariencia más limpia y clara.

Por ejemplo, se ve claramente la gran explanada que había delante del pajar donde hoy en día está el «Bar el Pajar», y que de pequeños utilizábamos Juan Antonio (el único niño del pueblo), mi hermano y yo, para hacer «tiro al ventanal» que consistía en tirar piedras a la ventana más elevada del edificio.

Esta era una de las pruebas de las «Olimpiadas Rurales» que organizábamos todos los veranos.