Merluzas a la Montecarlo

Ordenando cosas de mis padres, he encontrado un «libro» de recetas que mi madre mecanografió alrededor de 1963 como parte de su Servicio Social de la Mujer cuando tenía 27 años.

Dicho servicio era de obligado cumplimiento para las mujeres durante la dictadura franquista y en el se enseñaba a coser, cocinar y mantener la casa a punto para servir al marido y cuidar de los niños.

Estaba gestionado por la Sección Femenina de la Falange Española y se estima que alrededor del 90% de todas las mujeres entre 1940 y 1975 lo realizaron.

En la fotografía que adjunto, la receta de «Merluzas a la Montecarlo» se aprecia el sello de «Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S, Sección Femenina, de Barcelona – Distrito XI». También es llamativo el esmero con el que mi madre recortó las verduritas de no se donde y las pegó a la receta.

Hace apenas unos meses, el Tribunal Supremo ha dictaminado que puede computar para la jubilación anticipada.

El rescate de mi abuelo

El 18 de abril de 1922, mi bisabuelo materno recibió un telegrama del Rey de España en el que se le informaba que su hijo, Lorenzo Ventosa, había sido finalmente rescatado del «enemigo» en Marruecos. En paralelo a ese documento, hoy mismo he descubierto que también apareció una pequeña noticia en la Vanguardia tres días antes, el 15 de abril de 1922.

Por aquel entonces, mi abuelo vivía en Castellet i la Gornal, en el número 7 de la calle Roselló, y es donde recibió la noticia su padre.

La Samson de Sant Feliu

Esta mañana he hecho una pequeña excursión en coche desde Santa Creu d’Olorda hasta Sant Feliu del Llobregat a través de una pista forestal abierta a la circulación y atravesando parte de la cantera y la fábrica cementera conocidas como la Samson.

En 1917 comenzó la explotación de la cantera y aunque inicialmente la fábrica estaba ubicada en el actual edificio Walden 7, en 1967 se trasladó a su enclave actual en Sant Feliu.

El impacto de la fábrica, las canteras y sobre todo las viejas instalaciones que actualmente están en desuso (algunas naves y la kilométrica cinta transportadora) es realmente muy grande en un entorno natural tan privilegiado como el Parc del Collserola y resulta extraño que no se hayan desmantelado, aun, e iniciado algún tipo de recuperación del paisaje perdido.

Cinta transportadora
Cinta transportadora

Tengo que reconocer, sin embargo, que la cinta transportadora con más de 80 años de vida es realmente una joya de la arqueología industrial y que quizás debería protegerse en el caso de que algún día se limpie la montaña.

Si quieres ir a dar una vuelta por la zona, desde luego recomendable, ten en cuenta que la pista forestal está bastante mal y con un coche bajo puedes tener problemas. También se puede hacer a pie en unas 2 horas (ir y volver con paradas).

Monasterio de Agios Antonio

Este julio hemos estado en Milos y Paros, en las Cícladas, de playa en playa en una experiencia realmente única y en la que hemos podido disfrutar de del mar casi en exclusiva para nosotros, especialmente en Milos.

Pero además de playa, las Cícladas encierran otros tesoros como por ejemplo el Monasterio de Agios Antonio (o San Antonio) en la isla de Paros, encaramado en lo más alto de una colina junto al mar desde donde se tienen vistas increíbles.

Vista de Paros desde la Iglesia de San Antonio

Aunque la primera constancia de la existencia del monasterio data de 1420, la invasión de los Otomanos y algunos períodos convulsos de su historia han hecho que la mayoría de los frescos y tallas en madera sean de los siglos XVI a XVIII. Un poquito más de su historia (en inglés) la puedes encontrar aquí.

Iglesia-Monasterio de San Antonio

Sin duda, es un lugar de imprescindible visita si estás por Paros, no tan solo por la importancia de la iglesia-monasterio sino por las vistas y el bonito camino en coche hasta la cima que no toma más de 10 minutos desde Marpissa.

Atlas de Islas Remotas

He terminado de leerme el fascinante «Atlas de Islas Remotas» de Judith Schalansky donde a través de una recopilación de casi 50 islas desperdigadas por todo el mundo se van desgranando pequeñas historias que sucedieron en ellas.

Algunas son realmente impactantes como lo sucedido en 1761 en la Isla de Tromelin, a 460 kms de Madagascar, cuando un barco encalló con más de 200 personas a bordo y en la que 60 esclavos fueron abandonados a su suerte en la isla de menos de 1 km cuadrado y sin árboles. Al cabo de 15 años fueron rescatados con vida 7 mujeres y un niño.

También es interesante conocer la historia de Marc Liblin, un francés que a la edad de 6 años comenzó a hablar inexplicablemente una lengua totalmente desconocida y que al cabo de muchos años fue identificada como la lengua hablada por los 400 habitantes de la isla de Rapa Iti a más de 15.000 kms de su casa.

En definitiva, es una gran recomendación si quieres descubrir algunos de los lugares más remotos del planeta y tu cabeza hierve con aventuras y viajes fantásticos.

Las Campanas de Roda de Isábena

La Catedral de Roda de Isábena, en la provincia de Huesca, es de orígenes remotos y ya en el año 957 se nombra en una donación de los Condes de Pallars y Ribagorza.

Desde entonces ha sufrido diferentes reconstrucciones y quizás una de las más importantes es la que se realizó en 1800 después de que en 1791 se derrumbase la torre destruyendo las campanas que contenía.

Repasando las anotaciones que se hicieron de esa rehabilitación y que se puedan consultar en esta interesante publicación de la Diputación de Huesca, aparece mencionado un herrero llamado Vicente Fillat de la Puebla de Roda que se encargo de ayudar en la fabricación de las nuevas campanas.

El hecho es que mi abuela materna nació en esa población y que su padre y su abuelo fueron herreros igual que sus hermanos, e hijos, los cuales mantuvieron abierta la herrería hasta hace poco años. De hecho en casa los conocíamos como los «del ferrero» (pese a estar en Aragón, el idioma habitual era catalán).

Mi tatarabuelo Joaquín Fillat, nació en La Puebla de Roda y murió en el mismo pueblo el 25 de marzo de 1857 por lo que muy probablemente su padre (o abuelo) fue este tal Vicente Fillat que participó en la construcción de las campanas de la catedral de Roda.

1917: La Revolución Rusa

Ya he terminado de leerme «1917 – La revolución Rusa«, la apasionante secuencia de acontecimientos que sacudieron Europa en 1917 cuando la Primera Guerra Mundial estaba en su máximo apogeo y los campesinos, obreros y soldados rusos decidieron cambiar la forma de gobierno establecida hasta ese momento derrocando al Zar y estableciendo una democracia liberal con un gobierno provisional en Febrero de 1917.

Muchas de las medidas que se tomaron fueron realmente innovadoras y transgresoras a su tiempo como la imposición de la jornada laboral de 8 horas, el sufragio universal que incluía el voto de las mujeres, la supresión de los latifundios o la organización de comités sindicales.

Sin embargo, lo que apuntaba hacia una reforma democrática real se torció con la contrarevolución de Octubre cuando Lenin asumió el poder, disolvió el parlamento e inició una sangrienta guerra civil que desembocó en la creación de las URSS y de un régimen dictatorial, sin libertad de prensa junto a la supresión de la oposición.

La Pobla de Roda en 1920

Por culpa de gastrointeritis varias, este fin de semana hemos tenido que cancelar nuestro viaje a la Pobla de Roda, en la provincia de huesca, de donde era originaria mi abuela materna.

Entre los muchos objetivos que perseguíamos, uno de ellos era identificar la casa que aparece en esta fotografía de los años 20 en la que está mi abuela (la cuarta por la izquierda) y parte de su familia.

La Pobla de Roda en 1920
La Pobla de Roda en 1920

Y puestos en faena y utilizando Google Maps he conseguido dar con ella: es el número 36 de la calle mayor, justo delante de la iglesia y data del siglo XVIII o XIX. La casa se llama «Casa Farreras» y casi con toda seguridad estaba habitada por 3 hermanos, «los del Herrero», que eran familia mía.

Casa Ferreras en la Pobla de Roda
Casa Ferreras en la Pobla de Roda

En 100 años, la casa ha cambiado un poco y se han modificado algunas ventanas y puertas pero es fácilmente identificable de igual forma.

También he encontrado una reseña a dicha casa en el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés.

Rin de la Carrasca

En las próximas semanas tenemos programado pasar unos días en la zona de Isávena en el norte de Huesca, de donde era originaria mi abuela materna. Concretamente había nacido en la Pobla de Roda, ubicado en la llamada «franja» y donde la primera lengua es el catalán pese a pertenecer a Aragón.

Uno de los lugares a los que iremos es Rin de la Carrasca, un núcleo deshabitado ubicado a 1.274 metros de altitud y que junto a Pedruy, Carrasquero i El Camp fundaron la Pobla de Roda en 1276. Su creación se sitúa en torno al siglo XI, cuando se conquistaron sus territorios a los musulmanes.

Rin de la Carrasca (foto de Carolina Latorre Canet)
Rin de la Carrasca (foto de Carolina Latorre Canet)

En la web del románico aragonés hay un pequeño artículo muy interesante de la población. Ver también el Cado de Chorche. Su ubicación exacta está aquí.

Vía Sepulcral en Barcelona

El sábado pasado estuvimos en la Plaza de la Villa de Madrid, en Barcelona, donde se encuentra el conjunto de sepulcros romanos más importante de la ciudad y de sus alrededores en un espacio abierto que merece una visita.

Plaza de la Villa de Madrid
Plaza de la Villa de Madrid

Tanto en Wikipedia como en la web del Museo de Historia de Barcelona hay una buena introducción a esta importante Vía Sepulcral que hay que leer antes de visitarla.

La necrópolis romana data de los siglos I a III y me ha recordado a la magnífica colección de losas funerarias que alberga el museo romano de Mérida.