La puerta de Ikea no cierra

Mi fascinación por Ikea no deja de crecer. Ya no es solamente el sistema de empaquetado para minimizar el espacio de almacenaje y transporte sino también el procedimiento de montaje de sus muebles y como no, la cada vez más mejorada forma de ensamblar piezas donde incluso en algunos modelos ya no son necesarias ni herramientas. Como buen ingeniero que soy, me parece absolutamente brillante.

Por eso, ayer, entré en pánico cuando una de las puertas GLASSVIK del armario BESTÅ no cerraba. Terminé de montarla y la puerta se quedaba como 5 cms abierta. Obviamente procedí a calibrar las alturas horizontales, verticales, la separación al armario, la alineación de las dos bisagras,… y nada.

Me pasé más de una hora y media tocando tornillitos, desmontando la puerta y volviendo a montarla y nada. Conseguí que se cerrasse cuando ajusté la bisagra de abajo para dejar la parte inferior de la puerta separada medio centímetro del armario, solución totalmente inaceptable porque se veía torcida y no permitía que se pudieran cerrar el resto de puertas.

Cuando ya no sabía que hacer y estaba por llamar a mi primo a ver si él le veía lógica alguna, se me ocurrió meter el dedo en el agujero de cierre de la bisagra de abajo y noté algo que no tenía la de arriba. Acerqué la vista y… descubrí la causa!!!.

Bisagra BESTÅ

Resulta que una pieza transparente muy pequeña se había colado dentro de la bisagra y no permitía su cerrado normal. Esa pieza venía dentro de la bolsa de las bisagras pero para ese modelo concreto de puerta de cristal, no es necesario por lo que no la eché en falta.

La pieza que no permitía que la puerta se cerrase

Después de sacar la puerta, volví a calibrar las dos bisagras a sus valores iniciales y la puerta cerró estupendamente, como siempre.

Alinear las puertas de Ikea

Me entusiasma Ikea. No tanto su extenso catálogo o el infierno de sus tiendas o el espacio de comidas sino la forma en que innovan en cada proceso y sobretodo la forma en que intentan mejorar el montaje de sus muebles para que cada vez sea más fácil y no haga falta ser ingenierio de la NASA.

La última sorpresa ha sido en la línea de armarios Platsa en la que no necesitas ninguna herramienta para montarlos: la unión de los cuatro lados del armario se realiza a presión y la madera posterior se une a la estructura con unas grapas de plástico (realmente no se como llamarlas porque son como una especie de taco al que después le pones una «chincheta» alargada también de plástico para fijarlo) que puedes poner con la mano. Muy brillante.

Las puertas ya son otra cosa, y aunque siguen estando a años luz de calidad de otras marcas de muebles supuestamente mejores, la tecnología asociada a su ajuste no ha evolucionado mucho en algunos años y sigue siendo uno de mis talones de aquiles cuando monto muebles.

Además, las instrucciones de ajuste vienen impresas en la bolsa de plástico que contiene cada una de las bisagras por lo que además de ser complicado leerlas a veces (sobre todo si has abierto la bolsa con los dientes y te has llevado un trozo del dibujo), si las quieres guardar junto con las instrucciones del resto del armario no es muy cómodo.

Alineamiento de las puertas de Ikea

Así que para que no se me pierdan, hoy he escaneado la bolsa para tener las instrucciones a mano para realinear las puertas a medida que el tiempo las vaya moviendo.