El fin de semana pasado estuve en Santa Pau, una población de la Garrotxa, en Catalunya, con una rica historia y un casco urbano medieval que se remonta a los siglos XIII y XIV y que está rodeado por su muralla. Sin duda vale la pena hacer una visita e incluso pasar una noche para conocer el pueblo en detalle.
El sábado, al atardecer, estuvimos tomando algo en Can Pauet y nos llamó la atención los diversos artilugios de medición del tiempo (pluviómetros, higrómetros, termómetros,…) que había en el bar y al preguntar resultó que el dueño, en Pauet, era un entusiasta de la meteorología.
A raíz de la pregunta, su mujer nos explicó que utilizaba un método muy especial para predecir el tiempo de todo un año basándose en una prueba que hace la noche de fin de año con un cebolla. Aquí debajo dejo la hoja que nos dió explicando el proceso.
A ver si este año me animo y el 31 de diciembre antes de las uvas me pongo con la cebolla. Ya os iré contando como van mis previsiones.
