Adiós a Cargolete

En Abril del año pasado, en una excursión al Lago de Urdiceto con Pol y Blanca, nos encontramos un Caracol Moro al que le pusimos el nombre de Cargolete, y nos lo llevamos a Barcelona. Lo soltamos en la terraza entre las plantas y de vez en cuando lo veíamos pasear, sobre todo los días de lluvia.

Pero la vida no es para siempre y hace unas semanas levantando una silla nos encontramos al pobre Cargolete más frito que una patata del McDonalds y no pudimos hacer nada para salvar su vida.

Como que nos daba pena tirarlo a la basura o enterrarlo en alguna maceta, decidimos hacer un pequeño cuadro-homenaje para recordarlo. Siempre nos quedará, además, la imagen de Cargolete subiendo alegre por el dedo de Pol.