¿Media España en un Mercadona?

La buena de Susana Cuadrado afirma hoy en La Vanguardia que Más de media España cabe en un Mercadona. A partir de ahí, desarrolla su artículo de opinión sobre la base del declive de la clase media y de como Mercadona se está convirtiendo en el destino de esos ciudadanos que no pueden ir a comprar al Corte Inglés.

No puedo estar más en desacuerdo por muchas las razones.

La primera es que Mercadona no tiene absolutamente nada que envidiar al Corte Inglés y que es la opción de compra más evidente para la gente inteligente, independientemente de tu nivel salarial: buen producto a precio bajo. Durante muchos años he analizado todos y cada uno de los productos del supermercado y a misma calidad y muchas veces fabricante, la diferencia de precio es de más del 50% (por ejemplo el vermouth).

La segunda es sobre el declive de la clase media. Argumenta Susana que mucha gente no se puede permitir el croissant y el café de camino a la oficina porque así te ahorras 100€. Ya os aseguro que mis padres nunca compraron un croissant y un café de camino a la oficina. A comer a un restaurante iban como mucho 2 veces al año y al bar, nunca. La cultura del ahorro estaba mucho más desarrollada y el hiperconsumismo aun no existía.

Si analizas hoy en día tus gastos, descubrirás que entre restaurantes, bares, teléfono, televisión (Netflix,…) y gadgets varios, se te va buena parte de tu salario. Y sí, por supuesto que la vivienda está cara,… sobre todo si quieres vivir en el centro de Barcelona.

En definitiva, el declive de la clase media no es «culpa» de otros sino que somos nosotros mismos que hemos perdido nuestra capcidad de ahorro, los que no podemos renunciar a un restaurante por semana, ni a la suscripción a Netflix y Spotify. Tampoco podemos vivir sin una TV de dimensiones galácticas ni por supuesto del último modelo de reloj o teléfono. Las zapatillas tienen que ser Adidas (las que tengo yo del Lidl me costaron 18€) y la cafetera Nespresso.

Si sumas todos estos gastos que no existían antes, descubrirás que te da de sobra para comprarte un piso en Hospitalet, Badalona o Cornellà. Y si tienes paciencia, en unos pocos años te mueves a Barcelona. Así lo hice yo hace 30 años.

Ya podéis masacrarme.