El 19 de marzo tuve un infarto de corazón y antes de que comience a olvidarme de todos los detalles he decidido grabar un pequeño vídeo, de 11 minutos, donde explico la cronología de lo que me sucedió.
Algunos detalles que me he dejado en el vídeo y que son importantes: tengo 55 años, no fumo, no bebo y cuatro días antes había corrido la Maratón de Barcelona, de 42 kms, con un tiempo bastante digno.
A casi 4 meses del infarto, ya estoy comenzando a correr de nuevo haciendo tiradas entre 5 y 8 kms sin pasarme de las 145 pulsaciones por minuto.
El 19 de marzo de este año tuve un infarto de corazón con parada cardiorespiratoria de algo menos de 1 minuto. Hacía solo 4 días había corrido la maratón de Barcelona por debajo de 6 min/km y esa fue la última vez que corri hasta hace unas 3 semanas cuando el médico me ha dejado volver al asfalto.
La única condición que me han impuesto es que no puedo subir de 145 ppm, lo cual se queda muy lejos de mi zona habitual de entreno que estaba alrededor de 170-180 ppm.
Obviamente a la que he empezado a trotar (a 7’30 m/km) mi VO2 máx ha caído en picado.
La gran pregunta que me he estado haciendo es si puedo incrementar mi VO2 máx corriendo por debajo de 145 ppm. Teóricamente, entrenando en Zona 2 (por debajo de esas 145 ppm), el VO2 máx debería subir por las tres razones clásicas: mayor capilarización, biogénesis mitocondrial e hipertrofia excéntrica del corazón.
El problema es que llegado a un cierto punto el VO2 máx se estanca y ya no puede subir más a no ser que comencemos a entrenar en zonas superiores a 60 o 170 ppm combinando Zona 2 (80%) y Zonas 3/4 (20%). Es decir que mi pregunta es cual es mi umbral de VO2 máx que puedo conseguir entrenando en Zona 1 y si ese valor está por encima o por debajo de los 46 ml/kg/min actuales.
La buena noticia es que esta semana ya he incrementado un poquito ese valor, apenas unas décimas, lo cual me da esperanza para seguir progresando en Zona 1. A medida que vaya incrementado el VO2 máx ya iré informando.
Lógicamente, tener un infarto a los 55 y morirte no es un buen plan,… salvo honrosas excepciones que no voy a enumerar ahora.
Pero tenerlo y sobrevivir es un golpe de suerte por muchos motivos:
Si tenías algo en el corazón, mejor descubrirlo cuanto antes. En mi caso, la Lipoproteína A estaba descontrolada y ahora se lo que hay que hacer para no tener una nueva parada cardiorespiratoria. Sería fatal que me pasara algo parecido estando arriba de todo de una montaña o volando sobre el Atlántico.
He empezado a comer mucho más sano y lo estoy notando ya. Nada de quesos, bollería, carnes grasas, embutidos y salchichas y muchas más frutas, verduras y pescado. Con una dieta así, viviré hasta más allá de los 100.
Además, me he ganado un chequeo general pormenorizado. Me han hecho ya como 10 o 12 análisis de sangre donde me han mirado todos los indicadores o sea que cualquier desviación será detectada y corregida. De momento, solo me ha salido un nosequé del higado pero nada importante.
Las cuatro semanas que estuve de baja las disfruté muchísimo y fueron como unas verdaderas vacaciones donde pude descansar intensamente y hacer todo aquello para lo que nunca había tenido tiempo.
He reconectado con muchos amigos y he disfrutado con conexiones que tenía un poco olvidadas. Esto me ha hecho recordar la importancia de mantener vivos esos lazos de amistad. Además, también he tenido la oportunidad de conocer personas nuevas (al tener más tiempo).
Como que de momento no puedo volar, estoy pasando más tiempo con mis hijos y también tengo más tiempo para hacer cosas que me gustan.
Por último, he reordenado las prioridades vitales y ahora mismo mi objetivo es poder dejar de trabajar cuanto antes para disfrutar al máximo de la vida mientras tenga buena salud. De todas formas, aun me quedan unos años en activo y a tope.
En fin, como podeis ver, son todos bajadas. Eso sí, aségurate de que no la palmas durante el infarto.
Pues hace unos pocos días descubrí que tengo la Lipoproteína-A muy alta. Tan alta como 107 mg/dL cuando un valor razonable no debería sobrepasar los 30 mg/dL. Además, también aprendí que no se puede bajar y que es hereditaria o sea que mi madre o mi padre también debieron tenerla por las nubes.
Valores altos de Lipoproteína-A son especialmente peligrosos porque multiplican el riesgo de sufrir infartos o ictus cuando el Colesteron LDL está un poco alto. En mi caso, lo tengo a 157 mg/dL siendo el valor de referencia estándar < 160 mg/dL. Si no fuera por la Lipoproteína-A, no sería un valor excesivamente malo.
Total, que los 107 mg/dL de la LP-A más los 157 mg/dL del C-LDL mezclados con un poco de stress de todo tipo (4 días antes había corrido la Maratón de Barcelona) hicieron que el 19 de marzo, exactamente a las 21:53, sufriera un infarto con bloqueo total de la arteria coronaria derecha que requirió de un montón de gente, pinchazos y algunas compresiones torácicas para que volviera felizmente a la normalidad después de algo menos de un minuto en parada cardio-respiratoria. Todo ello aderezado con un stent que me implantarón sobre las 11 de la noche del mismo día.
Primer resultado del ECG realizado en el comedor de mi casa
El golpe de suerte se produjo cuando sobre las 21.15, en un momento de lucidez plena, decidí llamar al 112 porque empecé a tener un pequeño dolor en el pecho que no había tenido antes. En menos de 10 minutos, ya tenía en el comedor de casa a mis dos salvadores que tras hacerme un electrocardiograma (ver fotografía) me bajaron a la ambulancia y fue entonces cuando comenzó todo…