Escape de Gas en Barcelona

Cuando era pequeño e íbamos al cementerio el día de todos los Santos con mis padres, mi madre siempre encontraba unos minutos para ir a ver un nicho muy viejo y olvidado en el Cementerio de Sant Andreu y me contaba que era de una amiga suya que había muerto hacía muchos años por culpa de un escape de gas junto a sus padres. La familia había terminado ahí y ya nunca más nadie había traído flores o mantenido sus tumbas.

He vuelto a revivir esta historia hoy al toparme con el recordatorio del entierro de tres miembros de la misma familia, que después de comprobar en la hemeroteca de La Vanguardia, he visto que habían fallecido debido a un escape de gas.

Recordatorio de José Llanes Marsiñach, Martina Sopena Franco y Josefa Llanes Sopena

El suceso ocurrió el 8 de marzo de 1962 y la amiga de mi madre, Josefa Llanes Sopena, era la hija de los jardineros de una finca situada en Pedralbes en la calle Panamá, 21.

La Vanguardia, 9 de marzo de 1962

Mi madre vivía unas puertas más abajo en la misma calle y sus padres se ocupaban de la cocina y los coches de la torre de la familia Piera.

La cuna de los Tortosa

Esta cuna Next2me de Chicco fue comprada por Sandra y Andreu en 2015 cuando Jordi nació. Fue la cuna en la que durmió durante sus primeros meses en Sant Feliu de Llobregat. Después fue traspasada a su hermana Laura que la llevó a su piso del Poblenou donde durmió sus primeras noches Pol.

Cuando Pol comenzó a dormir en su habitación, la cuna fue devuelta nuevamente a Sandra que la utilizó para su segundo hijo, Pau, y cuando Laura y Albert tuvieron a Blanca, la historia volvió a repetirse.

La cuna en la casa de Albert y Laura en Les Corts con Pol asomándose

La cuna volvió a salir de Sant Feliu de Llobregat, esta vez para ir a Les Corts a donde Laura y Albert se habían mudado hacía apenas unos meses. Blanca nació el 21 de febrero de 2020 en el Hospital Sant Joan de Deu y estuvo durmiendo en esta cuna durante todo el período de confinamiento hasta el 21 de mayo cuando cumplió 3 meses y se fue a su habitación nueva.

La historia, de momento, termina aquí. Acabo de empaquetar la cuna en su embalaje original y en unos días Andreu y Sandra la volverán a tener con ellos a la espera de lo que le depare el futuro.

Mis canales de TV

Soy bastante descuidado en el orden de los canales de televisión en casa para tener un acceso rápido así que me he planteado reorganizarlos durante estos días de confinamiento.

Mi propuesta de canales es la siguiente:

    1. La 1 de RTVE, donde a veces veo algún telediario.
    2. La 2 de RTVE, uno de los pocos canales que se salvan por sus documentales y programas.
    3. TV3, mi canal preferido por su calidad de programas e informativos.
    4. Cuatro, donde se emite el mejor programa de la tele, «First Dates», donde se obstinan en juntar a borregos e idiotas a ver si se mezclan y consiguen extinguir la humanidad.
    5. Tele5, en el que no veo nada pero su número coincide con el nombre del canal.
    6. La Sexta, donde esporádicamente puedo ver unos minutos de Évole.
    7. Antena 3, en el que de vez en cuando veo unos minutos de El Hormiguero.
    8. 3/24, el canal de información continua de TV3.
    9. 24h, el canal de información continua de TVE.
    10. Neox, probablemente el canal que más veo (un par de horas a la semana máximo) con Big Bang Theory, Modern Family y Los Simpson.
    11. Divinity, donde mi mujer ve programas de casas.
    12. Betevé, el canal local de Barcelona con algún informativo interesante y programas culturales mañaneros.
    13. DMax, aunque no veo nunca nada, siempre creo que puede haber algo interesante.
    14. BeMad TV, tiene algunos programas agradables sobre viajes que van bien para tenerlos de fondo mientras haces cosas más importantes que mirar la televisión.

De todas formas, cuando estoy delante de la televisión suelo estar viendo algo de Netflix, HBO o Amazon Prime ya que no tengo ni pago ninguna plataforma de TV por cable tipo Movistar, Vodafone, etc.

Planes para después del COVID-19

Cuando termine el Estado de Alarma en España y el confinamiento de la población, habrá que comenzar a hacer cosas. Ahí van algunas ideas:

        • Organizar una fiesta de fin de confinamiento.
        • Ir a cenar al Koy Shunka.
        • Ir a buscar setas, probablemente en septiembre y octubre.
        • Ir en bicicleta con Pol.
        • Irnos de crucero a algún lado.
        • Celebrar el nacimiento o bautizo de Blanca.
        • Varias cenas pendientes con amigos en casa.
        • Ir a la montaña.
        • Ir a la playa.
        • Prepararnos para ir a esquiar en invierno.
        • Ir a Almuñecar en agosto.
        • Entrenar para la Maratón de Barcelona, el 25 de octubre.
        • Hacer unos cuantos Geocachings.
        • Irnos de fin de semana al Sobrarbe.
        • Subir un pico con Blanca y Pol.

Se me ocurren algunas cosas más pero para empezar ya está bien.

El Nuevo Tejado de Turch

Finalmente, llegó el momento de renovar el tejado de la casa de Turch, nuestra tortuga, que vive desterrada en nuestra terraza y que precisa de iluminación artificial ultravioleta (simulando el sol) y mantener una temperatura estable por encima de 22 grados para que no se nos congele.

Con una sierra de calar, he serrado un trozo de madera con el tamaño de su terrario y le he hecho dos agujeros, uno para la bombilla de calor y el otro para los ultravioletas. Por debajo de la tapa he puesto un medidor de temperatura WIFI para saber en todo momento como va el calorcito dentro de su casa.

Las dos bombillas están conectadas a enchufes WIFI y controladas a través de Alexa. La luz ultravioleta se enciende al amanecer y se apaga al anochecer automáticamente gracias a las «Rutinas» del asistente de Amazon.

Además, con una bisagra, he hecho una especie de tapa con su tirador para poder abrir fácilmente al terrario cada día para ponerle la comida (hojas de lechuga variadas).

El resultado es bastante bueno y la temperatura se ha incrementado en unos 6-8 grados de media. Turch parece estar bastante satisfecha.

Lo que hay encima de mi

Aprovechando esta tarde de confinamiento en la que estaba colocando un foco en el comedor de casa, he aprovechado para meter mi teléfono con el flash activado por el agujero del techo y esto es lo que he grabado.

Entre el falso techo de escayola y el techo real hay un espacio de unos 15 centímetros, suficiente para poder pasar los tubos coarrugados que pasan por encima de las guías metálicas de las placas de pladur que aunque no lo parezcan, son bastante resistentes y aguantan mucho peso.

Este tipo de falso techo es habitual en las viviendas de nueva construcción y permiten la instalación de focos de forma sencilla así como extender cables sin tener que hacer regatas.

El escritorio de mi abuelo

Este escritorio fue rescatado de la casa del pueblo de mis abuelos maternos alrededor del año 2000 en Castellet i la Gornal, en la provincia de Barcelona, casi en el límite con la provincia de Tarragona.

El escritorio, muy probablemente, fue comprado alrededor de 1920 y su color original era negro. La madera era y sigue siendo de buena calidad y después de casi 100 años no tiene signos aparentes de carcoma.

En el año 2000 se lijó para quitarle la pintura negra y se pintó la parte de abajo de blanco y la de arriba de color madera. Durante casi 15 años ha sido mi mesa de trabajo en la que tenía mi ordenador, pantalla y teclado en El Masnou.

Alrededor de 2015, por motivos de espacio y ya en Barcelona, retiré del uso cotidiano el escritorio y lo guardé envuelto en plásticos para salvaguardarlo del polvo y la suciedad.

En 2020, hemos decidido darle un nuevo uso y por ello en Fusta Vella, en el Carrer Antic de València, han vuelto a lijarla y la han pintado de color madera.

La mesa estará en nuestra nueva casa en Les Corts, y volverá a ser la mesa en la que tendré mi pantalla, ordenador y teclado, con vista a Sant Pere Martir.

Los Impuestos Urbanos en 1978

He rescatado de un cajón medio olvidado el conjunto de recibos que mis padres pagaron en 1978 por su vivienda al Ayuntamiento de Barcelona.

Contribución Urbana
Tasa de Recogida Obligatoria de Basuras
Tasa del Servicio de Alcantarillado
Tasa de Vigilancia Nocturna

En resumen, se pagaban 4 tasas diferentes que eran las de Alcantarillado, Vigilancia Nocturna (¿debía ser el sereno?), Recogida de Basuras y Contribución Urbana. Además de esto, también pagaban el seguro de la casa.

Para que luego digan que ahora se paga mucho.