En 1992, después de obtener la licencia de radio EA, compré un walkie Alinco DJ-100TC que me permitía operar FM en VHF. Con él hice muchas cosas, entre ellas varios concursos del «Comarques Catalanes»en la cima de algunos picos donde me subía con una pequeña batería de moto que tenía.
Después de tantos años, la batería ya no funciona y sus características han sido ampliamente superadas por equipos de tan solo 40€, así pues, a modo de homenaje, he puesto el cuerpo del walky en un marco de fotos y lo voy a colgar por algún lado de la casa.
Como ya he comentado en algunas ocasiones, sería una pena que toda la información genealógica que he recopilado, mis archivos documentales y miles de fotografías desde 1900 se perdieran cuando decida dejar este mundo.
Por eso hace un año y poco diseñé un plan para evitar la pérdida de toda esa información, aunque no lo he ejecutado aun.
Sin embargo, hace unos días descubrí un interesantísimo servicio en Google que se llama «Make a plan for you digital legacy». No hace falta decir que me encanta.
La opción está disponible directamente en Manage your Google Account>Data and Privacy (ver imagen) y permite especificar hasta 10 destinatarios de correo a los que se puede dejar un mensaje personalizado y especificar a que servicios de Google tendrán acceso.
Posteriormente, tendremos que seleccionar cuantos meses de inactividad en la cuenta de Google tienen que pasar para que se active el procedimiento que permitirá a los destinatarios tener acceso a toda tu información. En mi caso he puesto 3.
Me consta que la cadema de tiendas Ametller Origen tiene un grupo incondicional de fans, al menos en Barcelona, que sucumben ante un marketing excelente, un orden de productos en tienda excepcional y como no, un brillo frutal (por supuesto artificial) sin parangón.
Pero siento decepcionaros. El producto que venden, y da igual si es fruta o pasta, es exactamente el mismo que podeis encontrar en muchos otros supermercados a los que, posiblemente, no soleis ir.
Por ejemplo, miremos el Vermouth Reserva del Mercadona.
Vermouth Maronti Reserva del Mercadona
Este es un vermouth que se vende con la marca Mercadona pero que ha sido fabricado por otro, concretamente por Emilio Miró Salvat, S.A. en Reus con el registro de empresa RE 3187-T. El precio es de 2,90 €. Todo claro y transparente.
Veamos que pasa con el vermouth de Ametller Origen.
Vermouth Reserva Ametller Origen
Lo más descatable es el precio porque cuesta más del doble que el del Mercadona pero, claro, Ametller Origen es siempre más calidad,… o no. Si intentamos ver quien lo fabrica, en su página web ni siquiera lo pone y en la fotografía de la web han eliminado la parte inferior de la etiqueta.
Para salir de dudas, lo mejor es ir directamente a uno de sus establecimientos y leer la etiqueta de la botella. Ni siquiera mencionan el nombre de la empresa que lo fabrica pero por ley están obligados a mostrar el registro de empresa y, sorpresa, es también el RE 3187-T. Es decir que los vermouths del Mercadona y de Ametller Origen son exactamente el mismo (y si los probais, vereis que es cierto) con la diferencia de que en Ametller su precio es 2,6 veces más caro que el del Mercadona.
Si haceis este mismo análisis con todo el resto de productos vereis que sucede exactamente lo mismo. Igual producto, precio multiplicado por dos.
En 1991, con 20 años, trabajé todo un verano en Hewlett Packard en la planta de ensamblaje de plotters de gran tamaño de Sant Cugat. Eran unos dispositivos bastante voluminosos, como de 1,5 metros de ancho y 1 metro de alto y se utilizaban para imprimir planos de gran formato y similares.
La línia de ensamblaje era totalmente manual y estaba compuesta por unas 20 estaciones. En cada una de ellas, una o dos personas se encargabas de añadirle algún módulo o pieza. La penúltima estación se encargaba de todo el testeo de calidad y la última de empaquetarlo con los manuales de instrucciones. Al día éramos capaces de producir unos 30 o 40 plotters en total.
Recuerdo tres departamentos que trabajaban estrechamente con nosotros: uno era el de I+D que se encargaba de diseñar los circuitos electrónicos, otro era el de benchmarking, que se pasaban todo el día destripando plotters de la competencia y copiando a mano su circuitería. Por últimos teníamos el departamento de tooling que hacían herramientas para que las líneas de ensamblado fueran más rápidas.
Los de tooling, un equipo de unas 3 o 4 personas, siempre estaban dando vueltas por las líneas de producción mirando que se podía optimizar y recuerdo especialmente una discusión que tuvimos porque después de nosecuantas semanas, habían «inventado» un cacharro para poder pegar unas etiquetas en el plotter de forma más rápida. Cuando las pusieron en funcionamiento fue un fracaso; seguía siendo más rápido pegarlas a mano, por más que los ingenieros presionasen a mis compañeros de la estación 18 para utilizar el aparato pega-pegatinas en vez de hacerlo como se había hecho siempre.
Al final desistieron y descartaron su trabajo de varias semanas.
Hay dos tipos de personas en este mundo: los que llenan el lavavajillas con las ollas, cubiertos y platos sucios de forma casi aleatoría y sin ningún tipo de orden y los que, como yo, ubican escrupulosamente cada cosa en su sitio para maximizar el espacio y asegurar un mejor lavado.
Es un trabajo tan absolutamente exquisito con su orden milimetrado que una vez lleno, el interior del lavaplatos sería digno de ser fotografiado y llevado a cualquier exposición para ser adorado. Personalmente, este primer paso en el proceso de lavado de los utensilios de la cocina es hasta satisfactorio que lo realizo sin ningún tipo de esfuerzo mental.
El vaciado del lavavajillas ya es otro tema. Realmente da mucho palo. Es aburrido y no me genera placer. Lo que menos me gustaba es que la tarea no se podía terminar en unos pocos segundos sino que solía requerir al menos 5 o 6 minutos ininterrumpidos… hasta que hallé un sistema diferente que me no me genera casi esfuerzo mental.
El nuevo sistema de vaciado del lavavajillas, al que llamaremos Método Sampietro de Vaciado del Lavavajillas o MSVL, consiste en extraer despacio las cosas de su interior dejando intervalos largos entre una y otra. La norma general del MSVL es que cada vez que vayas a la cocina, por cualquier motivo, hay que sacar al menos una o dos cosas del lavavajillas. Por ejemplo, si estamos en la cocina bebiendo agua y vemos que el tiempo de lavado ha finalizado, abriremos la puerta y sacaremos 2 o 3 vasos y los pondremos en su sitio. Cuando volvamos al cabo de una hora a por unas nueces, sacaremos los platos grandes, y así hasta que en 8 o 9 veces el lavavajillas se haya vaciado.
Lo mejor del MSVL es que a veces empiezas a sacar una olla, luego te animas con la segunda, luego dos tazas y acabas sacándolo todo cuando inicialmente el objectivo eran un par de cosas solamente.
Al final, el MSVL aplica el mismo principio usado durante una maratón: vamos a ir corriendo km a km con la concentración plena en esos 1000 metros sin pensar demasiado en lo que nos queda. porque al final llegaremos al 42 y habremos terminado.
El peor aeropuerto del mundo es Charles de Gaulle en París. Sin ninguna duda ni titubeo. Es símplemente un aeropuerto totalmente disfuncional al que no te apetece ir. Al que no quieres ir. Al que enviarías a tu peor enemigo.
Y lo digo con conocimiento de causa. Segun Google Maps, he estado 26 veces en los últimos 10 años y la pregunta es siempre la misma… ¿Porqué?. ¿Porqué vuelvo?. Quizás sean los precios de los vuelos o que es una de las pocas opciones para llegar a París por aire.
Charles de Gaulle es un aeropuerto horrible por muchas razones así que vamos a por ellas. Comenzaré con la vergonzosa señalética donde es prácticamente imposible no perderse o hacer una conexión sin tener que preguntar a alguien. Si sigues las indicaciones puedes acabar fuera del aeropuerto (me ha pasado!) o en pasillos sin salida.
Las terminales de salida, con pasillos minúsculos para pasar, son oscuras y con muy pocos asientos para el volumen de personas que los transitan. Además, los restaurantes y bares están en diferentes niveles a las puertas de embarque por lo que tienes que estar subiendo y bajando todo el rato y si vas con maleta prepárate para hacer ejercicio porque las rampas automáticas están casi siempre estropeadas.
Si tienes que estar unas cuantas horas en el aeropuerto, olvídate de pasearte por las tiendas porque aparte de no haber casi, las que hay son carísimas tipo bolso Hermes a 6.000€. Entonces piensas, no hay problema, me compro algún libro o revista y así me entretengo… pero no. A no ser que dominés el francés, es prácticamente imposible encontrar nada que leer que no esté en el idioma de Napoleón.
Para los que hemos perdido alguna vez la conexión al siguiente vuelo en París, también hay malas noticias. Reza para que no te toque el Yotel porque aunque está dentro de la zona de embarque del aeropuerto, tienes que pasar varios controles de seguridad y enseñar el pasaporte para descubrir que te han mandado a un hotel que los usuarios valoran con 4 estrellas sobre 10, donde no tienen comida más allá de lo que ellos llaman «snacks» (y créeme, no hay nada salvable) y donde los restaurantes de alrededor cierran como muy tarde a las 10pm. Y aun no he hablado de las habitaciones a las que llaman «cabinas» que no miden más de 3 m2.
En cuanto a los controles de seguridad, yo creo que es uno de los pocos aeropuertos grandes en el que no he visto ni un solo escáner de nueva generación en los que no es necesario ni sacar líquidos ni portátiles de las maletas. O sea, tecnología punta de los 90.
Y todo esto con la inigualable simpatía francesa de todo el personal que a duras penas saben decir «hello».
Pues bien, esta mañana que andaba desgraciadamente por Charles de Gaulle me he topado con este cartel gigante colgado del techo:
Aeropuerto de París-Charles de Gaulle, esta mañana 13 de Febrero de 2026
¿De verdad? Al final eso de que los franceses son unos fanfarrones, que son insufribles, que solo tienen ojos para ellos mismos y que te miran con aire de superioridad va a ser un mito,… los franceses principalmente son unos cachondos.
No ha sido fácil. Después de varios años detrás de él probando todo tipo de dispositivos, por fin, este año hemos conseguido fotografiar a Papa Noel en la terraza de casa la noche del 24 de diciembre, entre las 2 y las 3 de la madrugada.
En esta primera fotografía tenemos a Papa Noel comenzando a descargar los regalos con su trineo tirado por renos «aparcado» en la terraza. Nótese que en total son 6 renos de una edad que calculo debe estar entre los 6 y los 10 años por el color de su hocico.
Papa Noel en la terraza de casa
En la siguiente imagen, Papa Noel se ha dado la vuelta, advertido quizás por la cámara que lo está fotografiando, y saluda divertido con su mano derecha.
Papa Noel en la terraza de casa saludando
Pol y Blanca quedaron entusiasmados al ver las fotografías de Papa Noel así como el trineo y los renos. Nos extrañó un poco a todos su poca estatura y envergadura (aunque esté un poco rechonchete) que se puede calcular referenciando sus medidas a las de la puerta que tiene detrás suyo.
Alrededor de 1987 me compré el Sales Kit 41, un pequeño emisor de FM comercial (100 MHz), que se tenía que montar y soldar desde cero.
Le saqué un partido enorme porque un par de años más tarde, modificando algunas piezas, logré montarme una pequeña emisora en el barrio, Radio Verneda, que emitía de uvas a peras cuando tenía tiempo y que aun hoy no tengo muy claro si nos llegó a oir alguien alguna vez.
Hoy he encontrado por casa el cacharro que me construí con el SK41 y le he sacado unas fotos.
Equipo emisor de Radio Verneda en 1989
El equipo estaba formado por el SK41 al que le había quitado el micrófono electret y sustituído por un preamplificador al que se podía conectar una entrada de música y audio directamente en los terminales rojo y negro de la izquierda.
También sustituí la alimentación a pila de 9V por un transformador que saqué de algún televisor viejo y al que le puse un circuito rectificador para entregar 12V continuos. La salida de la antena también la hice más profesional, soldando un coaxial desde el terminal ANT hasta el conector hembra PL259 que le puse para poder conectar una antena en condiciones.
Sales Kit 41 montado en 1989
Para rematar la faena, también he encontrado el manual de instrucciones del SK41 y como no, lo he escaneado.
Instrucciones de montaje del Sales Kit 41 – Emisora experimental de F.M.
No hace falta decir que todos estos experimentos fueron los precursores de mi afición por las radiocomunicaciones y el paso previo a comprarme mi primer equipo de CB ese mismo año 1989.