El fin de semana pasado culminamos uno de los extreme challenges que teníamos pendientes desde hacía tiempo: la ascensión sin oxígeno al Everest.
Fue una subida difícil y lenta que nos llevó casi 6 días durante los cuales conocimos a mucha gente, nos enfrentamos a temperaturas extremas y fuimos atacados por un tigre blanco de las nieves.
Pol, Blanca y yo en la cima del Monte Everest a 8.848m
Pese a todo, a las 11.04 del sábado llegamos Pol, Blanca y yo a la cumbre del mundo en una ascensión épica. Tengo que dar gracias a las cientos de personas que nos dejaron «colar» al ver que venía con dos niños pequeños y también a los tres sherpas, Koko, Nhoaydolor y Kemekaigo que desinteresadamente nos acompañaron durante los 6 días.
Por supuesto, también gracias infinitas a nuestro fotógrafo, el Dr. Gemini, por esta última fotografía de la cima.
Durante estos días, uno de los temas más comentados en Reino Unido es la impuntualidad en el inicio de los partidos durante el Mundial de fútbol en México, USA y Canadá.
El asunto ha llegado hasta tal punto que hoy aparecía la noticia en varios periódicos.
Noticia de esta mañana en bbc.com
En bbc.com han hecho una bonita tabla com los retrasos registrados en los últimos partidos y… oh, sorpresa, ninguno de ellos alcanza más de 6 minutos con su gran mayoría solo retrasados entre unos segundos y 4 minutos.
Hoy por fin he impreso unas etiquetas para que nadie (principalmente mis hijos y visitantes casuales) tengan claro donde van las cosas cuando tienen que tirar algo a la basura.
Mi organización de los cubos de basura
He utilizado mi impresora Brother P-Touch P750W que compré hace ya 6 años y que utilizo asiduamente junto con las etiquetas TZe-251 de la misma marca. Estas etiquetas tienen una duración muy larga y podrían aguantar hasta 100 años si se aplican sobre superficies limpias y lisas ya que soportan condiciones extremas: salpicaduras de agua, aceites, alcohol, roce contínuo, rayos UV, lluvia y un amplio rango de temperatura que va desde los -80 °C hasta los 150 °C.
Respecto a la organización de la basura, no separo la orgánica porque no tengo más espacio y porque creo que con cuatro contenedores ya es suficiente.
Para los que aun no reciclan, que los hay, recordad que el reciclaje es un signo de inteligencia emocional y además te hace más feliz si nos atenemos al estudio que hice en 2021.
Hace ya 6 o 7 años que surgió la idea de «Track the History», una web donde poder conocer la historia detrás de objectos importantes. Nunca abandoné la idea e incluso llegué a crear una web especialmente diseñada para este proyecto que aun sigue activa (https://www.trackthehistory.com/) aunque no se por cuanto tiempo.
En paralelo, sigo imprimiendo etiquetas con códigos QR que adhiero a algunos libros y cosas que tengo por casa para no perder de vista la historia que tienen detrás. Los códigos QR enlazan a páginas de este blog, pero no hay ninguna forma desde el blog de saber que objetos tienen código QR.
Para solucionar este problema y hacer un poco de branding, voy a recuperar el viejo logo que creé hace ya algunos años para volver a imprimirlos en las etiquetas y crearé la categoría «Track the History» para poder reunir todas las cosas que merecen ser recordadas.
Hoy, en una de las conversaciones de cafetera junto a Vicens, Jordi y Marc, ha salido el tema del odio a los italianos. Obviamente, no es mi caso, porqué viví un par de años en Verona y los adoro.
Sin embargo, hay muchos tíos que los odian y más allá de lo irracional que pudiera parecer, tiene una razón científica y probada en múltiples estudios (algunos míos).
En general, los hombres que en edad adulta no pueden con los italianos son personas que durante la adolescencia sufrieron algún tipo de trauma en la discoteca cuando competían con ellos por conseguir la atención de las chicas.
Obviamente, con sus camisas de corte italiano, su melódico acento y su gesticulación sin límites suponían una barrera infranqueable para los locales a la hora de acercarse a ellas.
En 1992, después de obtener la licencia de radio EA, compré un walkie Alinco DJ-100TC que me permitía operar FM en VHF. Con él hice muchas cosas, entre ellas varios concursos del «Comarques Catalanes»en la cima de algunos picos donde me subía con una pequeña batería de moto que tenía.
Después de tantos años, la batería ya no funciona y sus características han sido ampliamente superadas por equipos de tan solo 40€, así pues, a modo de homenaje, he puesto el cuerpo del walky en un marco de fotos y lo voy a colgar por algún lado de la casa.
Como ya he comentado en algunas ocasiones, sería una pena que toda la información genealógica que he recopilado, mis archivos documentales y miles de fotografías desde 1900 se perdieran cuando decida dejar este mundo.
Por eso hace un año y poco diseñé un plan para evitar la pérdida de toda esa información, aunque no lo he ejecutado aun.
Sin embargo, hace unos días descubrí un interesantísimo servicio en Google que se llama «Make a plan for you digital legacy». No hace falta decir que me encanta.
La opción está disponible directamente en Manage your Google Account>Data and Privacy (ver imagen) y permite especificar hasta 10 destinatarios de correo a los que se puede dejar un mensaje personalizado y especificar a que servicios de Google tendrán acceso.
Posteriormente, tendremos que seleccionar cuantos meses de inactividad en la cuenta de Google tienen que pasar para que se active el procedimiento que permitirá a los destinatarios tener acceso a toda tu información. En mi caso he puesto 3.
Me consta que la cadema de tiendas Ametller Origen tiene un grupo incondicional de fans, al menos en Barcelona, que sucumben ante un marketing excelente, un orden de productos en tienda excepcional y como no, un brillo frutal (por supuesto artificial) sin parangón.
Pero siento decepcionaros. El producto que venden, y da igual si es fruta o pasta, es exactamente el mismo que podeis encontrar en muchos otros supermercados a los que, posiblemente, no soleis ir.
Por ejemplo, miremos el Vermouth Reserva del Mercadona.
Vermouth Maronti Reserva del Mercadona
Este es un vermouth que se vende con la marca Mercadona pero que ha sido fabricado por otro, concretamente por Emilio Miró Salvat, S.A. en Reus con el registro de empresa RE 3187-T. El precio es de 2,90 €. Todo claro y transparente.
Veamos que pasa con el vermouth de Ametller Origen.
Vermouth Reserva Ametller Origen
Lo más descatable es el precio porque cuesta más del doble que el del Mercadona pero, claro, Ametller Origen es siempre más calidad,… o no. Si intentamos ver quien lo fabrica, en su página web ni siquiera lo pone y en la fotografía de la web han eliminado la parte inferior de la etiqueta.
Para salir de dudas, lo mejor es ir directamente a uno de sus establecimientos y leer la etiqueta de la botella. Ni siquiera mencionan el nombre de la empresa que lo fabrica pero por ley están obligados a mostrar el registro de empresa y, sorpresa, es también el RE 3187-T. Es decir que los vermouths del Mercadona y de Ametller Origen son exactamente el mismo (y si los probais, vereis que es cierto) con la diferencia de que en Ametller su precio es 2,6 veces más caro que el del Mercadona.
Si haceis este mismo análisis con todo el resto de productos vereis que sucede exactamente lo mismo. Igual producto, precio multiplicado por dos.