La Biblioteca de la Medianoche

¿Qué pasaría si pudieras ver como hubiera sido tu vida habiendo tomado otras decisiones?. Matt Haig, en la Biblioteca de la Medianoche, te ofrece esta oportunidad cuando falleces, junto con la de revisar tus arrepentimientos.

Es una inspiradora lectura, agradable y entrenida, con un final quizás demasiado pedagógico para mis preferencias pero que recomiendo de todas formas. La novela está ambientada en la aburrida Bedford, al norte de Londres, pese a que transcurre en diferentes partes del mundo.

Mi puntuación final es de 8,1 pero principalmente porque no me acaban de convencer los finales excesivamente persuasivos con moraleja camuflada. De todas formas tengo que reconocer que es un libro inspirador.

Emboscada en Fort Bragg

Al final da igual que nos informemos en periódicos, televisión o por redes sociales. La información está siempre manipulada y hemos llegado a tal grado de sofisticación que es muy difícil diferenciar la verdad. Algunos buscan beneficiar a un partido político en concreto mientras otros símplemente quieren hacer dinero, conseguir espectadores y para ello vale todo.

Los corazones son fácilmente conquistables y solamente hace falta saber hacerlo. Tom Wolfe, en «Emboscada en Fort Bragg«, exprime este concepto hasta final para lograr un relato casi épico que podría ser perfectamente contemporáneo.

Ambientada en una base norteamericana en la que se entrenan fuerzas especiales del ejército, se comete un crimen y una cadena de televisión decide investigar lo sucedido, no para esclarecer los hechos sino solamente para luchar por la audiencia.

Desitja guardar els canvis?

Hace ya unos meses, me encontré junto a unos contenedores de basura unos cuantos libros tirados y me llevé tres o cuatro. Uno de ellos era «Desitja guardar els canvis?» de la catalana Empar Moliner.

Nunca había leído nada de ella y aunque a priori las recopilaciones de artículos periodísticos no es que me llamen mucho, me lancé a ella y ayer me lo terminé. Durante todo el libro y en cada uno de los artículos critica a alguien o a algo. Empar no se ha dado ni una sola oportunidad para hablar en positivo de un solo tema, eso sí, todo ello con astucia e ironía inteligente con tintes de humor.

Pero al fin y al cabo, todo el libro destila amargura y pesimismo y me lo he terminado por no dejarlo a medias. De todas formas, le he puesto un 7,6 y ha valido la pena conocer a esta autora.

La mujer del pelo rojo

Orhan Pamuk es probablemente uno de los autores turcos más importantes y «La mujer del pelo rojo» un buen libro para comenzar a conocerlo.

Esta novela ambientada en Estambul y que comienza en 1985, transcurre durante los siguientes 30 o 35 años para desembocar en un buen final que entremezcla la épica, la historia y las leyendas y que vale mucho la pena leerlo.

84, Charing Cross Road

Helen Hanff, en Estados Unidos, comenzó a intercambiar correspondencia con una tienda de libros en Inglaterra en 1949. La relación duró 20 años y finalmente Helen decidió agrupar en 84, Charing Cross Road todas las cartas enviadas y recibidas durante ese período.

Es un libro bonito y tranquilo que desprende bondad y energía. Helen es una chica culta e irónica con una alegría contagiosa que choca a veces con la seriedad británica.

Es una lectura imprescindible para los amantes de la literatura. Un libro para leer tranquilamente disfrutando página a página. No esperes tramas policíacas ni suspense ni siquiera un miligramo de adrenalina. Simplemente literatura práctica sobre literatura.

El reloj de mis abuelos

Rescaté hace unas semanas de la casa de mis abuelos en Gornal un viejo reloj de pared, en muy mal estado, con la madera entre podrida y carcomida y al que le faltaban muchas piezas, entre ellas la puerta de cristal.

Reloj Junghans de mis abuelos, tal como lo rescaté

Aprovechando los días de Navidad, me he dedicado a quitar la vieja pintura, eliminar la carcoma y pintarlo de color blanco tiza. El mecanismo, lo he desmontado, limpiado y aunque no lo he puesto en funcionamiento, creo que podría hacerlo porque solo me falta una pieza que une la parte superior y el péndulo. El resto parece que funcione bién.

Mecanismo Junghans

Investigando un poco el mecanismo, he descubierto que es de la marca Junghans, creada en 1861 y que en 1903 se la consideraba la fábrica de relojes más grande del mundo.

Comparando las diferentes formas de su logo desde su creación, la utilizada en el mecanismo se correspondería al período entre 1890 y 1900 o sea que deduzco que el reloj debe ser de los primeros años del siglo XX, anterior a 1920.

Aspecto final del reloj

En todo caso, una vez terminada la limpieza, ya descansa en una de las paredes de mi casa en Barcelona.

El hombre de la cabeza torcida

Esta discreta obra de arte tiene una larga historia pese a que pretenda comunicar un mensaje muy sencillo: la soledad de las personas frente a la vida y frente a los problemas.

«El hombre de la cabeza torcida»

Lo hice el 28 de septiembre de 2014 con un marco de IKEA y dos piezas bastante antiguas que habían estado conmigo durante hacía ya algún tiempo. El muñeco era uno de esos obsequios con los que Colacao intentaba fomentar sus ventas y llegó a casa a principios de la década de 1990 y por aquí estuvo hasta que decidí montarlo junto al polluelo amarillo que me regalaron mis compañeros y amigos de T-Systems cuando en 2008 decidí dejar la compañía.

Representaba en su día la cantidad de “pollos” con los que tuvimos que lidiar durante los casi 10 años en los que permanecí en la empresa, trabajando muchos fines de semana y noches. Esa misma idea y representación es la que intenté plasmar en el cuadro y es que al final ante los desafíos más importantes de la vida, siempre estás tú solo, y aunque pueda parecer un mensaje algo pesimista es sin duda un grito de optimismo al hacer recaer en el ser humano, a nivel individual, la responsabilidad de todo lo que le sucede y darle el mando de todas las decisiones que lo guían a través del camino de la vida. No hay pues, excusa, para hacer de otros los responsables de tu camino, sólo tú.

Las llaves de mis padres

Compré el otro día una tabla de cortar de madera y le pegué usando unos clavos algunas de las llaves de mis padres que recuperé de su casa antes de que la vendiéramos hace algunos años.

Las llaves de mis padres

La descripción de las llaves comenzando por la primera fila de izquierda a derecha y continuando con la segunda es la siguiente:

    • La puerta antigua de la casa de La Gornal donde vivió mi abuelo. Antes de la reforma que se hizo hace unos 40 años o así, la puerta era muy grande y permitía la entrada de carros.
    • Una de las puertas de la vitrina del comedor.
    • La puerta de seguirdad de entrada al piso de Josep Miret, donde vivían mis padres.
    • La cerradura de la puerta de entrada al edificio de Josep Miret.
    • El armario de la habitación de mis padres.
    • La puerta del armario donde se guardaban las bebidas.
    • La llave antigua de la entrada al edificio de Josep Miret antes de que cambiasen la cerradura.
    • La puerta inferior del armario del comedor que mi madre utilizaba como despensa.
    • La otra puerta del mueble contiguo que había en el comedor.
    • La llave de un mueblecito que teníamos en el recibidor.
    • La llave de los cajones del aparador que había en la habitación de mis padres.
    • La llave de una caja de caudales que hackeé para poder abrirla después de que se le rompiera a mi padre.