El plugin de Affiliate Window

Después de más de un año y medio en blanco he vuelto con Gadgets para Correr, el que un día fue el blog de running más importante de España con más de 600.000 visitas al mes.

Y como no, también he retomado mi antigua cuenta de afiliados en Affiliate Window (AW), comprada por Zanox hace unos años, y me he quedado maravillado con las mejoras que el servicio ha experimentado en menos de 2 años. Lo más interesante de todo es la nueva opción que te permite afiliar un link sin tener que montarlo manualmente o yendo a la página de AW.

El mecanismo es muy sencillo, solo tienes que añadir un trozo de código HTML en el footer del blog y automáticamente los links a productos promocionales son capturados con el código correcto de tu cuenta (NNNNNN):

wp_enqueue_script('convert-a-link', 'https://www.dwin2.com/pub.NNNNNN.min.js', array(), false, true);

Y lo mejor de todo es que hay un plugin en WordPress que lo hace por ti y así no hace falta modificar el código HTML del footer. Es muy importante que no lo descarguemos de ningún sitio que no sea la web de AW porque tiene que estar personalizado con nuestro identificador de cuenta. Las instrucciones detalladas están aquí.

Con esta novedad, creo que puedo ahorrar unos 5 minutos por post.

Vietnam

Aunque también hemos estado en Camboya, Singapur y Maldivas (de donde uno no debería regresar nunca), el grueso de nuestra luna de miel ha sido en Vietnam donde el segundo día me pillé amebas, hubo que ir al hospital y estar un día de descanso.

Vietnam es un país atractivo, rural y muy barato. Las principales ciudades, Ho Chi Min (la antigua Saigon) y Hanói son un auténtico caos a la hora de circular o incluso simplemente de andar. El peatón no tiene ningún tipo de prioridad; ni en los semáforos, ni en las aceras (invadidas constantemente por coches y motos) ni en los pasos de peatones.

Pero todo esto queda compensado por su cultura y por la majestuosidad de ciudades como Hué o Hoi An, ambas patrimonio de la humanidad, así como por su rica historia claramente visible a lo largo del país.

Palacio de Gia Long, Hué
Palacio de Gia Long, Hué

Vietnam, uno de los pocos regímenes comunistas que aun persisten, carece de democracia real, los medios de comunicación están controlados por el gobierno y la educación está políticamente influenciada por una visión característica de su historia más reciente. Sus habitantes, los que no tuvieron que emigrar al finalizar su guerra civil, ven a los Estados Unidos como los únicos «malos» en el conflicto que paralizó el país entre 1955 y 1975.

Sin embargo, y sin quitarle importancia y culpa a la masacre desproporcionada que Estados Unidos perpetró, los vietnamitas actuales y su gobierno comunista obvian o manipulan importantes partes de la historia tales como que la guerra se recrudeció cuando Vietnam del Norte, apoyada  y sustentada económica y militarmente por China y la URSS atacó en 1961 a Vietnam del Sur y extendió el conflicto a todo el país.

De los 3 millones de muertos aproximados que tuvo el conflicto, alrededor de 1 millón son atribuidos a los Estados Unidos (que tuvieron 60.000 bajas) mientras que el resto fueron causados por las propias milicias y ejércitos vietnamitas luchando entre ellos.

Sobre los Juegos Olímpicos y los Gordos

Nos hemos pasado todo el agosto masacrados por una cobertura más que mediocre de los juegos olímpicos centrada principalmente en los aspectos más rosas de los deportistas y en los rankings de medallas que todos los periódicos (incluído Google) anclaron en sus páginas desde el primer día.

Y es que parece que si no estás en las primeras posiciones del medallero eres un país de pandereta y que no pintas nada en el mundo,… sin embargo creo que no es así.

El primer país en el medallero es Estados Unidos, un país principalmente de gordos sebosos al que no le sirve de mucho tener a los mejores deportistas mundiales cuando no es capaz de controlar la salud de sus habitantes y ni siquiera de evitar las desigualdades sociales. Igual o muy parecido podríamos decir de Reino Unido, China (donde se están empezando a engordar, como mínimo sus turistas) o Rusia. En cambio otros países más civilizados, con mayor calidad de vida y con una salud de sus habitantes envidiable no han brillado especialmente en los juegos: Dinamarca (28), Suecia (29), Noruega (74) y Finlandia (78).

Medallero de los Juegos de Río 2016
Medallero de los Juegos de Río 2016  (Fuente: El Mundo)

El resumen, pues, es el siguiente:

  • En vez de gastarse dinero en deportistas de élite, centros de alto rendimiento, becas y subvenciones, sería mejor invertir en campañas de concienciación para que todo el mundo haga deporte, coma sano, etc.
  • Entre los hechos más lamentables está el de «importar» deportistas de otros países (en nuestro caso de Sudamérica o norte-africanos y nacionalizarnos) a ver si así incrementamos el medallero.
  • Como regla general, y salvo alguna excepción como Alemania, los que más invierten son los países más competitivos y beligerantes, los que mayor gastan en defensa, son los que más medallas consiguen y a la vez los que tienen a sus habitantes más gordos o con más desigualdades.

Y por supuesto, aplicaría la misma regla de supresión de ayudas y subvenciones a cualquier tipo de deporte de élite que no aporte ingresos al país.

¿Cuándo y cómo se extinguirá la humanidad?

A lo largo de toda la historia del planeta Tierra, no ha habido ni una sola especie animal o vegetal que haya permanecido estancada durante más de 200.000 años. Esto significa que todas las especies han evolucionado considerablemente o se han extinguido de forma natural o debido a extinciones masivas. Así que la raza humana tampoco va a ser una excepción y la única pregunta que cabe hacerse es si nosotros evolucionaremos o nos extinguiremos como ya sucedió anteriormente con los Neardentales.

Y la respuesta no puede ser más clara: la raza humana se extinguirá en no más de 200.000 años. La razón no será una explosión nuclear ni un ataque extraterrestre ni el impacto de un cometa y ni siquiera una guerra global sino una causa algo más “natural”.

Todas las especies animales han evolucionado gracias a las mutaciones genéticas aleatorias que han ido sucediendo desde siempre. Esas mutaciones solo han subsistido en la naturaleza si eran sostenibles, es decir, si hacían que la planta o el animal se adaptase mejor al medio y en su relación con el resto de especies. Por ejemplo, si en las latitudes más frías del planeta un individuo sufría una mutación que le hacía más sensible al frio e incluso dependiente de un mayor número de capas de abrigo que otra persona sin esa mutación, las probabilidades de subsistir eran bastante bajas y finalmente acaba muriendo y esa mutación no se transmitía más a la siguiente generación.

Por el contrario, si esa mutación nos hacía más resistente al frio, las posibilidades de subsistencia aumentaban más. Este hecho explica la aniquilación de los Neardentales a manos de los humanos modernos pese a ser más fuertes y corpulentos: varias mutaciones genéticas acumuladas durante años nos hizo más inteligentes y por tanto con más posibilidades de subsistencia en épocas donde los recursos escaseaban o donde se debía luchar con otras especies en busca de alimentos. Básicamente este es el resumen de la Teoría de la Evolución de Darwin.

El problema es que cada vez más la selección natural de las especies que describía Darwin se está haciendo menos natural en los humanos. Casi cualquier mutación genética hoy en día puede ser “subsanada” por la medicina de forma que se propaga a las siguientes generaciones aunque no sea sostenible en el tiempo por si sola: por ejemplo, imaginemos que tenemos una mutación que nos hace nacer con una sola pierna: la ciencia moderna se encargará de proveernos de una pierna ortopédica y robótica con la que podremos hacer una vida normal y por tanto transmitiremos a nuestros descendientes ese defecto.

Cuando esta transmisión de imperfecciones se multiplica por las miles de mutaciones genéticas que suceden cada día en la tierra y a su vez se vuelve a multiplicar por las 7.000 generaciones de humanos que habrán en los próximos 200.000 años el resultado es aterrador ya que la especie humana se degradará exponencialmente a medida que pasen los años.

Lo que sucederá en unas pocas cientos de generaciones sin tener que esperar al límite de las 7.000 antes de que nos extingamos es:

  • Los servicios médicos se comenzarán a colapsar porque cada vez seremos más débiles a nivel físico. Serán necesarios más recursos para poder compensar las deficiencias creadas por las mutaciones genéticas no sostenibles y cuando esos recursos sean insuficientes, el número total de individuos en la especie comenzará a decrecer mucho más rápido que la selección natural “positiva” producida por nuevas mutaciones no compensadas artificialmente.
  • A nivel mental y en una sociedad cada vez más democratizada y justa, los individuos con una menor inteligencia tendrán las mismas posibilidades se subsistir que los más inteligentes y nada hace pensar que unos se reproduzcan más que otros o que simplemente no se entremezclen por lo que el resultado será cada vez un coeficiente de inteligencia medio más bajo (y ya el colmo sería que los menos inteligentes nos reprodujéramos más!!).
  • En plena decadencia cuantitativa y cualitativa de la especie humana otra especie animal puede llegar a superarnos como sucedió en el caso de los Neardentales y hacernos desaparecer en unos pocos cientos de años, quizás superados por una especie de delfines mutados genéticamente y adaptados para vivir fuera del agua.

Si no somos aniquilados por los delfines caminantes, muy probablemente el fin llegue a consecuencia de nuestra ineficacia natural adquirida para subsistir en una sociedad que dejará de suministrarnos nuestras necesidades básicas (sanidad, comida, transporte, ropa y vivienda) acostumbrados ya durante milenios a convivir en un ecosistema de relaciones comerciales y personales absolutamente esencial para nuestra subsistencia.

Incluso, y debido a que nuestro coeficiente de inteligencia habrá disminuido mucho, será difícil la subsistencia para aquellos que comiencen a plantearse la autosuficiencia.

Newcastle

Ya hace algo más de 3 años que pisé por primera vez Newcastle, donde Sage, la empresa en la que trabajo, tiene su sede central, y donde suelo estar entre 2 y 3 veces por mes.

La ciudad es fría a más no poder pero tiene un encanto especial que la hace bastante atractiva junto al espectacular río Tyne y sus numerosas casas y mansiones antiguas rodeadas por frondosos prados y bosques a pocos kilómetros de Escocia.

La ciudad fue fundada por los romanos en el siglo II aunque fue destruida varias veces hasta que en el 1080 Robert Curthouse construyo el castillo conocido como «Castillo Nuevo» del que tomó el nombre posteriormente la ciudad (Novum Castellum o New Castle).

Castillo de Newcastle
Castillo de Newcastle

Durante los últimos 200 años, Newcastle ha sido un importante centro industrial en Inglaterra en parte por las numerosas minas de carbón que había y por la potente industria naviera. Hoy en día una cierta decadencia se ha apoderado de la ciudad la cual sigue conservando rincones llenos de historia como el Victoria Tunnel (de 4 kms) o su Castillo.

Mi 34a Maratón

Este domingo corrí mi maratón número 34 en Barcelona marcando un crono de 3h 44′ 58», nada mal para lo poco entrenado que estaba. De los 20.385 inscritos solamente 16.889 cruzaron la línea de llegada arropados por las más de 300.000 personas (según la Guardia Urbana) que se lanzaron a las calles para animar a los corredores junto a Laura.

Un año más, corrí junto a Jordi Pedrol que en esta ocasión me sacó un par de minutos de ventaja (… y mira que no me gusta perder!).