Mi variante del Pho de pollo vietamita

El Pho es una sopa de fideos vietnamita que para los que han estado por ahí es inolvidable. Hacerla bien es bastante complicado y laborioso por lo que he inventado mi propia variación de la misma que se hace en un periquete y está realmente suculenta. Las cantidades, a no ser que se especifiquen, son libres teniendo sentido común y dependiendo de que sabores nos gustan más o menos.

  • Echamos en una olla agua, pasta de miso y una pastilla de Avecrem de carne y lo hacemos hervir.
  • En paralelo, ponemos en agua fría unas setas Shitake secas para que se hidraten y después de unos 15 min, las sacamos, las cortamos en trozos pequeños y las echamos a la olla.
  • Cortamos 3 o 4 tomates en rodajas transversales y los echamos a la olla.
  • Cortamos un par de pechugas de pollo en tiras finas y las echamos a la olla.
  • Dejamos hervir todo durante unos 20 minutos y echamos un buen chorro de salsa de calamar o de anchoa (se puede comprar muy fácilmente en supermercados asiáticos).
  • Añadimos fideos de arroz gruesos y dejamos hervir el tiempo necesario para que queden al dente (pondrá en el paquete los minutos necesarios que requiere).
  • Apagamos el fuego y agregamos un chorro de Tabasco rojo según el grado de picante que queramos conseguir.
  • Cuando vayamos a servirlo, ponemos cilantro picado, unas hojas de albahaca, brotes de soja, un par de limas escurridas y listo. Generalmente, estos últimos ingredientes se ponen en un plato en la mesa y el comensal los mezcla en la sopa según su gusto.

Mi recomendación para comer el Pho es hacerlo con palillos para la pasta y el pollo y cuchara para el resto.

Vietnam

Aunque también hemos estado en Camboya, Singapur y Maldivas (de donde uno no debería regresar nunca), el grueso de nuestra luna de miel ha sido en Vietnam donde el segundo día me pillé amebas, hubo que ir al hospital y estar un día de descanso.

Vietnam es un país atractivo, rural y muy barato. Las principales ciudades, Ho Chi Min (la antigua Saigon) y Hanói son un auténtico caos a la hora de circular o incluso simplemente de andar. El peatón no tiene ningún tipo de prioridad; ni en los semáforos, ni en las aceras (invadidas constantemente por coches y motos) ni en los pasos de peatones.

Pero todo esto queda compensado por su cultura y por la majestuosidad de ciudades como Hué o Hoi An, ambas patrimonio de la humanidad, así como por su rica historia claramente visible a lo largo del país.

Palacio de Gia Long, Hué
Palacio de Gia Long, Hué

Vietnam, uno de los pocos regímenes comunistas que aun persisten, carece de democracia real, los medios de comunicación están controlados por el gobierno y la educación está políticamente influenciada por una visión característica de su historia más reciente. Sus habitantes, los que no tuvieron que emigrar al finalizar su guerra civil, ven a los Estados Unidos como los únicos “malos” en el conflicto que paralizó el país entre 1955 y 1975.

Sin embargo, y sin quitarle importancia y culpa a la masacre desproporcionada que Estados Unidos perpetró, los vietnamitas actuales y su gobierno comunista obvian o manipulan importantes partes de la historia tales como que la guerra se recrudeció cuando Vietnam del Norte, apoyada  y sustentada económica y militarmente por China y la URSS atacó en 1961 a Vietnam del Sur y extendió el conflicto a todo el país.

De los 3 millones de muertos aproximados que tuvo el conflicto, alrededor de 1 millón son atribuidos a los Estados Unidos (que tuvieron 60.000 bajas) mientras que el resto fueron causados por las propias milicias y ejércitos vietnamitas luchando entre ellos.