El Pirineo Aragonés

Mi padre nació en Margudgued, un pequeño pueblo del Pirineo Aragonés, perteneciente al municipio de Boltaña, en la provincia de Huesca.

Nadie puede dejar de visitar este lugar. Es más, nadie puede dejar de pasar una semana en alguno de los innumerables pueblos de esta montañosa zona. Pueblos deshabitados, valles inaccesibles, rios transparentes, altos picos, cascadas, pistas forestales, senderos, panorámicas de película, pesca, caza, setas,… En fin, infinidad de cosas que hacer y que visitar en este paraiso único.

Margudgued tiene unos 15-20 habitantes fijos, aunque en verano esta cifra aumenta hasta los 40-60. Se encuentra situado a 1 Km de Boltaña, y visitar la única calle del pueblo es entrar en un mundo aparte. A pocos metros del pueblo está el rio Ara, el cual alcanza los 3 metros de profundidad en un pequeño tramo cerca del puente. Si te gusta pescar, aqui encontrarás truchas, barbos y madrillas.

Sieste es un pueblecito situado a unos 3 Km de Margudgued, en la cumbre de una pequeña colina. Su visita se considera igualmente imprescindible, al igual que la Fuente de Sieste, a la que solo se llega por un angosto camino. Para encontrarlo, lo mejor es preguntar en Margudgued.

Punto y aparte es la visita obligada a los diversos pueblos abandonados de la zona, subiendo por la pista forestal que sale de Boltaña, y que va a dar a Morillo de Sampietro (de 6 habitantes). A nuestra izquierda dejaremos un sendero que conduce a Sampietro, abandonado hace más de 100 años. Visitar sus calles cubiertas de vegetación es visitar la historia.

Si os gusta el trekking, podeis coger el sendero que conduce a Sampietro y llegar hasta La Buerba, ubicado en la parte superior del Valle de Añisclo, puerta del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. La vista es impresionante. Podeis contemplar uno de los cañones naturales más altos de España. También se puede visitar en coche, cogiendo la carretera en Ainsa , dirección Francia, y desviándonos en Labuerda a la izquierda.

Si te gusta la alta montaña debes subir al Monte Perdido, de 3.355 m. Si no te atreves con el, visita simplemente la cola de caballo del Parque, o come en alguno de los pequeños y acogedores restaurantes de la zona.

Si lo que prefieres en cambio es una de las mejores panorámicas de la región, sube hasta la cima de la Peña Montañesa. La subida no es muy dura, y se puede hacer en coche hasta acortar el camino a 90 minutos a pie. Para acceder se ha de subir por una pista que sale de Laspuña.

Pero no todo lo que se puede hacer es visitar montañas y pueblos. En verano, resulta gratificante salir a pasear por la noche, cuando el calor se ha convertido en fresco, y el cielo, totalmente despejado de contaminación y luces, nos permite ver miles de estrellas formando un fantástico mosaico.

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