Como vaciar el lavavajillas sin que te de palo

Hay dos tipos de personas en este mundo: los que llenan el lavavajillas con las ollas, cubiertos y platos sucios de forma casi aleatoría y sin ningún tipo de orden y los que, como yo, ubican escrupulosamente cada cosa en su sitio para maximizar el espacio y asegurar un mejor lavado.

Es un trabajo tan absolutamente exquisito con su orden milimetrado que una vez lleno, el interior del lavaplatos sería digno de ser fotografiado y llevado a cualquier exposición para ser adorado. Personalmente, este primer paso en el proceso de lavado de los utensilios de la cocina es hasta satisfactorio que lo realizo sin ningún tipo de esfuerzo mental.

El vaciado del lavavajillas ya es otro tema. Realmente da mucho palo. Es aburrido y no me genera placer. Lo que menos me gustaba es que la tarea no se podía terminar en unos pocos segundos sino que solía requerir al menos 5 o 6 minutos ininterrumpidos… hasta que hallé un sistema diferente que me no me genera casi esfuerzo mental.

El nuevo sistema de vaciado del lavavajillas, al que llamaremos Método Sampietro de Vaciado del Lavavajillas o MSVL, consiste en extraer despacio las cosas de su interior dejando intervalos largos entre una y otra. La norma general del MSVL es que cada vez que vayas a la cocina, por cualquier motivo, hay que sacar al menos una o dos cosas del lavavajillas. Por ejemplo, si estamos en la cocina bebiendo agua y vemos que el tiempo de lavado ha finalizado, abriremos la puerta y sacaremos 2 o 3 vasos y los pondremos en su sitio. Cuando volvamos al cabo de una hora a por unas nueces, sacaremos los platos grandes, y así hasta que en 8 o 9 veces el lavavajillas se haya vaciado.

Lo mejor del MSVL es que a veces empiezas a sacar una olla, luego te animas con la segunda, luego dos tazas y acabas sacándolo todo cuando inicialmente el objectivo eran un par de cosas solamente.

Al final, el MSVL aplica el mismo principio usado durante una maratón: vamos a ir corriendo km a km con la concentración plena en esos 1000 metros sin pensar demasiado en lo que nos queda. porque al final llegaremos al 42 y habremos terminado.

Lomo Papablanca con Castañas

Blanca no ha querido ser menos que Pol y esta noche ha creado su propia receta de plato especial para cenar. Lo ha titulado «Lomo Papablanca con Castañas«. Antes de llegar a casa, nos hemos dado una vuelta por el super y Blanca ha ido seleccionando los ingredientes que quería para su receta especial.

Al final, la lista de ingredientes seleccionados ha sido la siguiente: pan, tomates cherries, castañas cocidas, lomo de cerdo empanado, pepinillos y mejillones en lata.

Lomo Papablanca con Castañas

El lomo de cerdo empanado lo he hecho al horno activando la función de aire caliente y una vez listo, lo he fileteado. No creo que sean necesarias más instrucciones…

Eso sí, la fotografía del plato con el mordisco de Blanca en el pan y su mano aguantando el tenedor en el lado izquierdo, bien podría ser merecedora de algún tipo de galardón en la categoría «costumbrista» o en cualquier otra si la lleváramos al World Press Photo de Barcelona en diciembre.

Receta original de la Super Pizza Pol

Ayer publiqué la receta de la Super Pizza Pol que inventamos con él para cenar. Como que no quiso que quedara en el olvido, Pol la escribió en un papel A3 doblado por la mitad para poder recordarla y hacerla otra vez.

Receta original escrita por Pol para la Super Pizza Pol

La receta original varía ligeramente de la publicada ayer, pero es esencialmente la misma.

Super Pizza Pol

Hoy, 25 años después de la invención de la famosa Pizza Vicsampi el sábado 2 de octubre de 1999 junto a mi amigo Víctor Aroca, hemos creado con Pol la Super Pizza Pol.

Estos son los ingredientes que necesitaremos: masa de pizza, queso gouda, mejillones en escabeche picantes, salsa de tomate, jamón york, una salchicha de frankfurt, champiñones laminados, pepinillos sabor anchoa, aceitunas rellenas de anchoa y aceite de oliva virgen extra.

Comenzaremos extendiendo la salsa de tomate sobre la masa de pizza y seguidamente añadiremos el queso gouda. Cortaremos en trocitos pequeños el jamón, la salchicha, los champiñones, los pepinillos y las aceituas y lo esparciremos sobre el queso y el tomate. Por último pondremos un poco de aceite distribuido uniformente.

Super Pizza Pol antes de hornearla

Después de haber precalentado el horno a 210 grados, hornearemos la pizza durante unos 15 minutos y ya estará lista.

Super Pizza Pol lista para comer

Pol y yo hemos disfrutado mucho comiendo por primera en el planeta tierra esta pizza tan especial.

Especias para el Plow uzbeko

Antes de que me las termine, he hecho esta tarde una fotografía de una combinación de especias que compre hace algún tiempo y que he disfrutado muchísimo.

Combinación de especias para cocinar el plow uzbeko

Concretamente se trata de un 40% de pimentón dulce, 30% de cilantro seco, 15 % de bérbero y 15% de comino. Lo he utilizado para distintos platos pero sin duda donde le he sacado mayor provecho ha sido en arroces con setas pese a que el plato principal que se prepara con ellas es el típico plow uzbeko.

El Hongo Blanco

El hongo blanco chino ha llegado a mi vida para quedarse.

Lo descubrí hace un par de semanas y lo cociné poniéndolo dentro de una sopa de miso con wakame y udón. Me encantó su textura gelatinosa y también la forma en que absorbe los sabores. Desde luego es un ingrediente con un potencial excepcional para poner en arroces, pastas e incluso en guisos con carne.

El hongo blanco es formalmente un Tremella Fucifornis muy extendido en la cocina y medicina chinas y que se consume abundantemente.

Hongo blanco o Tremella Fucifornis

Se le atribuyen amplias cualidades medicinales entre las que destacan algunos compuestos especiales que ayudan a combatir el estrés oxidativo y pueden retrasar los signos del envejecimiento, incluyendo las arrugas. También se le suponen beneficios a nivel cognitivo y de hidratación para la piel.

Además de todo esto, es bastante barato ya que una bolsa de 80 gramos de hongo desecado da como para 6 o 7 personas y vale menos de 3 euros. Un chollo.

Şalgam

El lunes por la noche fui a un restaurante turco con especialidades anatolias en Londres, muy cerca de la estación de Waterloo. Realmente bueno sin pasarse con el precio: Tas The Cut.

Para beber me pedí una cosa que no sabía que era y que se anunciaba en el menú como «Salgam». Me trajeron un vaso con un líquido lila, no alcohólico, salado y con un sabor diferente e interesante que me gustó mucho.

Vaso de Salgam en el Tas The Cut de Londres

El nombre correcto de la bebida es Şalgam Suyu con una extraña S al inicio que se ha transformado en una S convencional en el menú. Literalmente significa jugo de colinabo aunque su preparación es algo más que eso.

Se prepara con el jugo de zanahorias en escabeche al que se le añade mucha sal y que se sazona con un colinabo especial llamado çelem y que se ha fermentado previamente. Se sirve frío y se suele acompañar con zanahorias, pepinillos o aceitunas encurtidas o en escabeche. Según he leído, se consume abundantemente en el sur de Turquía.

Creo que voy a claudicar en mi esperanza de poder elaborar salgam en casa porque lo veo realmente complicado.

El primer tomate de la cosecha

Hace unas semanas Pol y Blanca se comieron un tomate para cenar y decidimos quitarle unas semillas porque estaba muy bueno. Luego las pusimos en una hoja de papel de cocina y esperamos un día a que se secasen.

Después las sembramos en un vaso de plástico de yogur y cuando nacieron las tomateras y tenían un par de centímetros o tres, las transplantamos a su ubicación final, una jardinera elevada de plástico con tierra en abundancia.

Después de regarlas obstinadamente y de añadirles de vez en cuando posos de café, hoy nos hemos comido el primer tomate.

Ya se que no era muy grande ni estéticamente perfecto como los que podéis encontrar en Casa Ametller pero os aseguro que este sí es auténticamente orgánico y que nunca estuvo en una nevera antes.

Solamente al cortarlo ya se puede ver que es muy diferente a los tomates «huecos» que venden por ahí.

Como he comentado muchas veces, el sabor de un tomate que nunca ha estado en cámara frigorífica es muy diferente a los tomates que normalmente venden en todos lados, por no hablar de los matices en su sabor y aroma.

Si no lo has hecho aun, un día tienes que probar la experiencia de comerte un tomate directamente cogido de una rama en una tomatera.