¿ Que debo hacer si Microsoft se hace con Yahoo ?

Hace unas semanas, Microsoft propuso a Yahoo la compra de la compañía, ofreciendo una suma de dinero nada despreciable. Solicitaba una mesa de negociaciones entre ambas empresas para cerrar un acuerdo.

Ante la negativa de los directivos de Yahoo, el pasado viernes, Microsoft envió una nueva carta en la que anunciaba (amenazaba !) que les daba tres semanas para la aceptación de la oferta inicial o el inicio de conversaciones . En caso contrario, lanzaría una OPA hostil acudiendo directamente a los accionistas.

Con todo este panorama, doy ya por hecho que Microsoft se va a hacer con el control de Yahoo… y aquí es donde comienzan a aparecer mis primeras dudas.

Actualmente este blog está hospedado en los servidores de Yahoo (en la antigua Geocities) en algún sitio de California (hace ya unos 8 o 9 años). En todo ese tiempo el funcionamiento ha sido excepcional y sólo recuerdo problemas en una ocasión hace un año y medio cuando se crearon nodos directos de acceso en Europa para clientes de la zona y desde España no era posible acceder a mi espacio (ya se que la explicación técnica no ha sido la mejor…). Y no hablemos ya del precio, que gracias al dollar, cada día me resulta más económico !.

Pues bién, sucede que mi web y blog están basados en mySQL y PHP (los instalé hace apenas 3 meses) y no utilizo ninguna herramienta de Microsoft. Es decir, que si Microsoft aterriza en Yahoo, quizás lo primero que haga sea montar su propia infrastructura y pasar todos los clientes a MSN (horror !!!).

En previsión de lo que pueda ocurrir, quizás deba comenzar a buscar nuevo proveedor.

El Jefe de Todo Esto

El sábado vi «El Jefe de todo esto» de Lars Von Trier, una película que me recomendó mi hermano hace unos meses.

El jefe de todo esto

La verdad es que me gustó mucho y es altamente recomendable si quieres descansar un poco de Hollywood y, en general, del cine comercial típico. Quizás no es una obra maestra como algunos opinan, pero vale la pena verla.

«El Jefe de todo esto» es una comedia. El dueño de una empresa de tecnología quiere venderla. El único problema es que cuando fundó la empresa, se inventó a un presidente ficticio detrás del que podía resguardarse cada vez que era necesario tomar decisiones incómodas.

Cuando los potenciales compradores insisten en hablar directamente con el presidente, no le queda más remedio que contratar a un actor en paro para hacer de «presidente». El actor no tarda en descubrir que es un peón en un juego que pone a prueba su inexistente talla moral.

Autoritas: Nuevas Ideas, Nuevas Soluciones

Hace algo más de un mes, Javier, María Jesús y Carlos (e imagino que otros) decidieron comenzar un nuevo proyecto empresarial al que han bautizado con el nombre de Autoritas. La idea es muy sencilla: ayudar a las administraciones públicas a crear valor real para los ciudadanos.

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La tarea no parece fácil teniendo en cuenta la devaluación galopante de la «consultoría» en nuestros días, quizás por la falta de orientación a resultado final de los principales actores del sector. Sin embargo, Autoritas apunta hacia algo diferente, innovador. El equipo está formado por profesionales con amplia experiencia en Administración Pública, con nuevas ideas y sobre todo con muchísimas ganas de conseguir objetivos. Espero que todo les vaya muy bien y que consigan los mayores éxitos.

Criterios para «He estado en este país»

A raíz del post de José Luis Berrocal sobre el Club de los 100 Países y de los criterios que esta asociación americana utiliza para poder afirmar que alguien a estado en un país (haber estado un sólo segundo) he decidido crear mis propios criterios para poder incluir una nación en la Lista de Países Visitados:

  • Haber estado en el país un mínimo de 6 horas.
  • El cómputo de horas no incluye aquellas en las que estás durmiendo.
  • No valen aeropuertos ni zonas aeroportuarias (zonas francas,…).
  • No cuenta el tránsito en vehículo sin haberse bajado.

Elecciones Generales

Este próximo domingo tenemos elecciones generales. Supongo que todo el mundo debe tener claro que hay que ir a votar.

He recuperado del archivo, la primera página de El Periódico de Catalunya de las últimas elecciones municipales.

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Arriba, Fidel Castro, expresidente de Cuba, y Kim Jong II, presidente de Corea del Norte. Abajo, de izquierda a derecha: Teodoro Obiang (Guinea Ecuatorial), Hu Jintao (China), Abdullá bin Abdul Aziz (Arabia Saudí) y Ramzam Kadirov (Chechenia).

Dinero, dinero, dinero…

El otro día, cenando con Dídac, me recordaba un viejo post que publiqué acerca de la gestión de marrones. En concreto, se trataba de un pequeño compendio de ideas para ganar dinero, que como todo el mundo sabe, es una de las claves de la felicidad.

Básicamente, existen 3 vías principales:

  1. Ganar dinero con el sudor de tu frente (trabajando para alguien).
  2. Ganar dinero con el sudor de la frente de los demás (haciendo que los demás trabajen para ti; o sea montando una empresa).
  3. Ganar dinero a través de fuentes alternativas y quizás un poco riscosas (invertir en bolsa, ebay,…).

Existen otras formas tales como las loterías, robar o heredar pero no las incorporo en las opciones principales porque o son no controlables o te pueden llevar a la cárcel.

Para los menos arriesgados y más conservadores, sin duda, la mejor opción es la 1 (Ganar dinero con el sudor de tu frente) aunque las posibilidades de que te hagas inmensamente rico son bastante limitadas a la mínima que hagas un básico cálculo matemático: multiplica el precio hora máximo por el que puedes vender tus servicios y múltiplicalo por el número de horas que tiene el dia; eso es lo máximo que podrás ganar en tu vida por día.

También podemos intentar un mix entre la opción 1 y la 2, por ejemplo trabajar duro haciendo gestión en una gran empresa sin que esa empresa sea la tuya. Para conseguirlo es necesario llegar hasta la posición deseada y para lograrlo quizás sean útiles algunas ideas:

1. Alegría. Trabaja con alegría y entusiasmo. Si vas al trabajo triste es que no te gusta. Cámbiate.

2. Marrones. Cómprate un buen tenedor y un buen cuchillo y cómete los marrones en silencio y sin protestar porque esto te curtirá. Lo que más agradecerá tu jefe es que no le generes problemas, que cuando debes hacer algo lo hagas con independencia, con valentía y totalmente orientado al objetivo final.

3. Relaciónate y conoce gente. Esto es básico porque las cosas solo funcionan si conoces a tu interlocutor y puedes llamarlo cuando el «proceso» se ha encallado. Tienes que trabajar en networking dentro y fuera del trabajo con colegas, clientes, proveedores y sobre todo amigos. Utiliza herramientas tipo Xing o Linkedin. Manténte en contacto con todos tus excolegas.

4. Entiende la compañía. Tienes que conocer la estructura de la compañía, quién es quién, los responsables, los que toman las decisiones. Tienes que conocer la estrategia y objetivos de la misma. Ínvestiga el proceso de toma de decisiones, las redes de influencia, las «familias», los objetos de justificación clave (crecimiento, mercado, rentabilidad, ventas,…). Justifícalo todo con un plan de negocio que relacione lo que pretendes con lo que ganará la compañía si lo hace. Muévete como pez en el agua.

5. Piensa en grande. Para ser grande tienes que pensar en grande. Conviértete en una referencia y aunque trabajes a nivel de detalle nunca olvides el objetivo de alto nivel que persigues. Si es preciso escríbete los macro-objetivos de tu trabajo y cuélgatelos delante de ti para que «no te despistes». Ejemplo: si eres el responsable de una unidad, recuerda que tienes dos objetivos principales: ganar dinero y que tu cliente esté contento. Es por ello que diariamente deberás revisar la rentabilidad que está obteniendo tu equipo y hablar con tu cliente.

Bueno, podría seguir escribiendo consejos e ideas, pero creo que con practicar estas 5 se avanza un montón. El resumen de todo lo dicho es que aunque seas el mejor del mundo trabajando solo, en una compañía debes conocer las piezas clave que la componen y como moverlas cuando se presentan problemas delante del camino (procesos que no funcionan, negativas de tus jefes, sobrecargas inesperadas, etc).