La Lipoproteína-A

Pues hace unos pocos días descubrí que tengo la Lipoproteína-A muy alta. Tan alta como 107 mg/dL cuando un valor razonable no debería sobrepasar los 30 mg/dL. Además, también aprendí que no se puede bajar y que es hereditaria o sea que mi madre o mi padre también debieron tenerla por las nubes.

Valores altos de Lipoproteína-A son especialmente peligrosos porque multiplican el riesgo de sufrir infartos o ictus cuando el Colesteron LDL está un poco alto. En mi caso, lo tengo a 157 mg/dL siendo el valor de referencia estándar < 160 mg/dL. Si no fuera por la Lipoproteína-A, no sería un valor excesivamente malo.

Total, que los 107 mg/dL de la LP-A más los 157 mg/dL del C-LDL mezclados con un poco de stress de todo tipo (4 días antes había corrido la Maratón de Barcelona) hicieron que el 19 de marzo, exactamente a las 21:53, sufriera un infarto con bloqueo total de la arteria coronaria derecha que requirió de un montón de gente, pinchazos y algunas compresiones torácicas para que volviera felizmente a la normalidad después de algo menos de un minuto en parada cardio-respiratoria. Todo ello aderezado con un stent que me implantarón sobre las 11 de la noche del mismo día.

Primer resultado del ECG realizado en el comedor de mi casa

El golpe de suerte se produjo cuando sobre las 21.15, en un momento de lucidez plena, decidí llamar al 112 porque empecé a tener un pequeño dolor en el pecho que no había tenido antes. En menos de 10 minutos, ya tenía en el comedor de casa a mis dos salvadores que tras hacerme un electrocardiograma (ver fotografía) me bajaron a la ambulancia y fue entonces cuando comenzó todo…

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