Me ha llegado hoy casi por casualidad a través de Pilar Sampietro esta interesante foto de mi padre vestido de corto y listo para jugar a fútbol en Boltaña. He conseguido colorearla un poco con MyHeritage y la verdad es que ha quedado bastante bien.
Alberto Sampietro Garcés junto a sus compañeros de equipo de fútbol en Boltaña
Aunque desconozco la fecha, creo que debe ser de alrededor de 1953-1958 cuando mi padre (Alberto Sampietro Garcés) tenía entre 20 y 25 años.
De izquierda a derecha aparecen las siguientes personas: Perdigana, Ramón Campodarbe, Toné Pardina, Ricardo Simón, Pepe Olivar, Vidal, «desconocido», Alberto Sampietro, «desconocido», Sanchón y Pepe Dámaso.
El actual puente que une Boltaña con Margudgued sobre el rio Ara es una cosa moderna de 1974. De hecho, aun me acuerdo cuando lo construyeron siendo yo bien pequeño.
Puente moderno sobre el rio Ara a la altura de Margudgued en 1974
Antes, la única forma de cruzar el rio era a través del viejo puente colgante a la altura del actual «Hotel Monasterio de Boltaña», un nombre moderno para el viejo sanatorio en que había convertido Isaac Noguera en 1910 el «Convento del Carmen» erigido a mediados del XVII por la Orden de los Carmelitas Descalzos.
Mi madre sobre el puente colgante en el rio Ara en 1967
En los 70, cuando veníamos a ver a mis abuelos a Margudgued, el viaje duraba muchas horas, entre 5 y 6, principalmente porque no había ni autopista hasta Lleida, ni Autovía hasta Barbastro, ni la carretera que une hoy en día El Grado y Ainsa. En vez de eso, el viaje era exclusivamente por carreteras atravesando todas las poblaciones y después de pasar Barbastro, por el centro de la ciudad, se tenía que escoger entre llegar a Ainsa por el Alto del Pino (de 857 m) atravesando Naval o hacerlo por Graus cruzando el Puerto de la Foradada (de 1020 m). En ambos casos, te tenías que comer mil curvas ya que no había ninguno de los túneles modernos actuales.
Mi madre y un vecino en el puente colgante sobre el rio Ara en 1967 con el Sanatorio al fondo
Lo más complicado del viaje, sin embargo, llegaba en Boltaña. Teníamos que dejar el coche en el otro lado del rio a la altura del Sanatorio y allí, nuestro abuelo nos venía a buscar a una hora estipulada con una burra y cruzábamos el puente colgante con todas las maletas y después caminábamos unos 20 minutos hasta la casa de mis abuelos.
Mi hermano, mi padre y yo en el puente colgante de Margudgued en 1974
No hace falta decir que el asfalto tampoco existía y que tanto la carretera hasta Margudgued como las calles del pueblo eran puro polvo y piedras.
Mi hermano y yo durante la construcción del puente moderno de Margudgued en 1974.
La buena noticia es que parece ser que pronto van a renovar el puente colgante y será posible cruzarlo de nuevo. En el marco de la nueva «Vía verde por el rio Ara» que enlazará Margudgued y Fiscal a través de Jánovas en 2027, se ha planificado la rehabilitación del puente aunque creo que no hará falta esperar a ese año porque las obras ya han comenzado con el mantenimiento de la Plaza Mayor de Margudgued.
Aprovechando que llovía bastante el fin de semana, decidimos hacer un poco de exploración por la zona y nos aventuramos con el coche en dirección al Puerto de Serrablo desde Boltaña y un poquito antes de alcanzarlo nos desvíamos a la izquierda por una carretera, si se le puede dar ese nombre, hacia Pueyo de Morcat o Piumorcat, su nombre antiguo.
Después de unos 15 minutos, llegamos a un desolado pueblo con un par o tres de casas habitadas solamente en un paraje surcado por suaves colinas ultra verdes, prados, vacas y ovejas.
Pueyo de Morcat, Huesca
En el pueblo destaca la magestuosa iglesia del siglo XVII, hoy en estado ruinoso, y las antiguas casas con la arquitectura típica del Sobrarbe aragonés.
Pueyo de Morcat, municipio de Botaña
El pueblo está ubicado a unos 1.150 metros de altitud sobre el nivel del mar y se formó como un conglomerado de casas en torno a un pequeño castillo que se mantuvo en funcionamiento hasta el siglo XV.
El fin de semana pasado estuvimos en Boltaña y el sábado subimos casi hasta Murillo de Sampietro aunque nos dimos la vuelta cuando la lluvia se convirtió en el diluvio universal.
Cuando llegamos de vuelta al pueblo, así lucía el Barranco de San Martín, que habitualmente lleva un hilillo de agua solamente.
A unos 15 minutos andando desde Boltaña nos encontramos uno de los sitios de referencia del municipio que mucha gente desconoce y que considero de imprescindible visita.
La forma más fácil de llegar es la menos agraciada por lo que mi recomendación es dejar el coche en el Convento del Carmen o en el Camping Boltaña y caminar un sendero durante unos 30 o 15 minutos, dependiendo de donde hayamos aparcado, hasta que lleguemos a una pequeña zona de picnic muy integrada en el entorno junto al imponente puente románico de Moscarales.
Puente de Moscarales eb Boltaña
El puente no está excesivamente documentado pero se cree que su primera construcción sea del siglo XI aunque muy probablemente haya sufrido muchas modificaciones en estos 1000 años. En todo caso, su belleza es innegable.
Puente de Moscarales en Boltaña
Para los que vengais por el camino bonito junto al rio Ara desde el Convento del Carmen o por el Camping, tened en cuenta que los metros finales son un poco complicados si no eres muy ágil o si vas con niños. En todo caso, cálzate unas buenas zapatillas con buen taqueado para evitar resbalar y caerte al rio.
La ubicación del puente en Google Maps es esta y si quieres más información puedes consultar Cazando Puentes.
Hace unas semanas recuperé de casa de mis padres el programa de las «Fiestas de la Convivencia» que se celebran en Boltaña (Huesca) en agosto de cada año.
Programa de las Fiestas de Boltaña de 1974
La verdad es que es realmente interesante leer los artículos y apreciar la gran diferencia que existe con la forma de expresarse hoy en día pese a que muchos de los problemas, en la presentación de las fiestas, por ejemplo, continuan siendo muy vigentes.
Planificación de las fiestas
En el programa detallado, los actos religiosos aparecen como el evento más destacado como no podía ser de otra forma aunque combinados con mucha música y baile.
Algunas fotografías de Boltaña en 1974
Las fotografías, aunque de mala calidad, también juegan un papel importante, como el puente de la portada que une la carretera nacional con Margudgued y el Sanatorio y que se debió inaugurar ese año. Antes, la forma de acceso habitual era a través de un puente colgante de madera.
Lo más interesante del censo son los «Sampietro Villacampa» de Ascaso, Boltaña y Margudgued, que probablemente sean hermanos (Joaquín era mi tatarabuelo) y dado que es justamente en Ascaso donde existen 2 de estos hermanos, podría ser que ese fuera el pueblo origen del padre de los cuatro aunque de todas formas intentaré encontrar más censos antiguos a ver si descubro algo.
Nótese, también, que ninguno de ellos era capaz de leer y tan solo uno podía escribir aunque se me hace difícil imaginarlo…
Según cuenta José María Entablés Elduque en Margudgued.org, el 28 de septiembre de 1755 Teresa Raso Mora, de Margudgued, se casó con Pascual Villacampa del Campo, de Boltaña, en la iglesia de Margudgued.
Aunque no lo he podido precisar con seguridad todo parece indicar que Pascual era el tatarabuelo de mi tatarabuelo Joaquín Sampietro Villacampa, nacido en 1844. El hecho de que fuera de Boltaña y que se trasladase a vivir a Margudgued parece indicar que todos los «Villacampa» de Margudgued deben ser descendientes suyos.