Radio SOS 112 en Aragón

Ha sido también este fin de semana cerca del Lago de Urdiceto (Huesca) cuando me he topado con una pequeña cabaña, no vigilada, a unos 2300 m de altitud y equipada con una «Radio SOS – 112».

Cabaña junto al Lago de Urdiceto

Básicamente este dispositivo es una emisora que con 2 botones externos y un micrófono, enlaza directamente con el 112 de Aragón a través de rádio. El sistema es totalmente autónomo y funciona con una pequeña batería que se carga a través de un panel solar.

Radio SOS 112 en Aragón

He intentado investigar la frecuencia que utiliza pero no he encontrado nada aunque viendo el tamaño de la antena se trata de UHF.

Antena en la Cabaña de Urdiceto

Para solicitar ayuda se tiene que encender el equipo pulsando el botón rojo. El piloto verde indicará que el equipo está enlazado y entonces ya se puede pulsar el botón verde para solicitar ayuda y soltarlo para recibir respuesta. El equipo se apaga tras 10 minutos sin diálogo.

Probada la frecuencia de emergencia

Hoy hemos subido con Víctor y David al Lago de Urdiceto (Huesca), técnicamente un ibón convertido en embalse en 1928-1930 para generar electricidad gracias a la central eléctrica que se encuentra un poco más abajo.

Es probablemente uno de los puntos más elevados del Pirineo al que se puede acceder con coche con una altura de unos 2390 metros sobre el nivel del mar.

Poco antes de llegar, nos hemos detenido en el Collado de Urdiceto (2315 metros de altitud), un espectacular paso de montaña con vistas inigualables y donde el GR-11 cruza en su camino al Refugio de Viadós desde Parzán.

Ha sido en ese punto donde he decidido probar la frecuencia de emergencia en alta montaña para el Pirineo de Huesca para comprobar que tenía configurado mi Baofeng DMR-32UV correctamente y que, además, los refugios de la zona continuaban utilizando 146.175 MHz con subtono de 123 Hz.

Desde el Collado de Urdiceto a 2315m de altitud, probando mi DMR-32UV

Y ha funcionado. Después de un breve «Probando frecuencia de emergencia, 1-2, 1-2, probando. ¿Me escucha alguien?», me han respondido desde el Refugio de Viadós diciéndome que se me escuchaba fuerte y claro.

El Refugio de Viadós se encuentra a unos 10 kms en dirección este a 1726 metros de altitud, o sea que no ha estado nada mal el contacto. En fotografías del refugio he visto que tienen una buena antena vertical de VHF en el tejado.

Árbol de Jade

Fue en septiembre de 1998 cuando me independicé de mis padres y me fui a vivir al Masnou. Fue entonces cuando mi relación con esta planta comenzó.

Después de casi 30 años conviviendo con 5 o 6 generaciones de la misma, hoy me ha dado por mirar de que planta se trataba y he descubierto que es una Crassula Ovata o más conocida como «Árbol de Jade».

Se trata de una planta que almacena agua en sus hojas (suculenta) y que requiere riegos moderados (solo cuando la tierra esté completamente seca) y mucha iluminación indirecta o sol directo suave. Es muy sensible al exceso de agua, por lo que necesita un sustrato con buen drenaje sino las puntas de las hojas comenzarán a pudrirse.

Si tienen exceso de sol y calor, como este verano, los extremos de las hojas toman un color rojizo y en última instancia se caen.

Árbol de Jade

El Árbol de Jade es originario de Sudáfrica y se distingue por sus hojas carnosas, ovaladas y de un verde brillante. Sus tallos leñosos y gruesos le dan la apariencia de un pequeño árbol en miniatura. Se reproduce a toda velocidad y con 3 o 4 tallos puede desarrollarse en un par de años hasta alcanzar las medidas de la fotografía.

Durante años la había llamado «survival» porque era capaz de estar meses sin riego y pese a todo mo moría, especialmente si no se encontraba expuesta directamente al sol.

Es interesante destacar como el exceso de sol, menos en la izquierda y más en la derecha, ha contribuído al crecimiento desigual de la planta, estando los extremos de las hojas de la recrecha rojizas.

Curiosamente, y dado que el porcentaje de exposición al sol en esa pared puede definirse como una recta decreciente y proporcional desde la mañana a la tarde, el desarrollo de la Crassula Ovata se ha asemejado también a esa recta que se puede observar claramente.

4a Expedición a las Cuevas de Seso

En agosto de 1989 tuvo lugar la 4a Expedición a las Cuevas de Seso, una cavidad natural de unos 400 metros de recorrido lineal, situada en el término municipal de Boltaña, muy cerca del despoblado caserío de Seso, en la comarca del Sobrarbe en Huesca.

Los cuatro intrépidos éramos, Juan Antonio de Margudgued y Miguel Ángel, mi hermano Xavi y yo de Barcelona.

Integrantes de la 4a Expedición a las Cuevas de Seso

La fotografía esta tomada frente a la puerta donde vivía mi abuela en Casa Sampietro. Aunque no aparece en la fotografía, Lourdes, la hermana de Juan Antonio, también nos acompañó aunque no entro dentro de la cueva.

Dentro de las Cuevas de Seso

En la imagen superior, se puede observar lo complicados que eran algunos pasos dentro de la cueva donde la altura de paso apenas superada los 30 cms y teníamos que entrar totalmente en horizontal.

Para no perdernos, íbamos equipados con linternas y cuerda enrollada para acordarnos del camino de vuelta. El calzado era también especial para la ocasión, sobre todo el mío. Todo muy profesional.

Emergencias en el Pirineo de Huesca

Uno de los problemas más frecuentes en la media y alta montaña del Pirineo de Huesca es la falta de cobertura telefónica. Tampoco hace falta ascender a grandes alturas para comprobarlo: en la ruta a la Peña Montañesa desde Ceresa por la Collada, el teléfono deja de tener señal apenas a los 1600 metros. De igual modo, basta con continuar en coche tras rebasar la Collada por la cara trasera de la Peña para perder la conexión por completo.

En caso de necesitar ayuda, llevar un walkie talkie puede ser la solución pero hay que saber utilizarlo. En general existen dos frecuencias principales de emergencia:

Banda VHF. La frecuencia 146.175 MHz, con subtono 123 Hz, suele estar monitorizada por las estaciones de radio de los refugios principales del Pirineo: Lizara, Respomuso, Casa de Piedra (Baños de Panticosa), Ibones de Bachimaña, Góriz, Pineta, Viadós, Estós, Ángel Orús, La Renclusa y Cap de Llauset.

El problema de esta frecuencia es que fuera del área de los refugios, es muy difícil ser escuchado. Por ejemplo, en las inmediaciones de la Peña Montañesa, a no ser que estemos casi arriba de todo, no seremos oídos.

Banda PMR446. En UHF, también podemos utilizar el canal 7 (446.08125 MHz) con subtono 7 (67 Hz) para intentar ser oídos. Esta es la frecuencia de emergencia utilizando walkies convencionales en PMR446 para los que no se requiere licencia alguna. En este caso, no existe ninguna red de escucha activa formal, pero muchos montañeros suelen monitorizar este canal.

Fuera de esta frecuencia, y especialmente en la comarca del Sobrarbe, los valles carecen por completo de cobertura de repetidores de VHF o UHF en las bandas de radioaficionado. Si ninguna de las dos opciones anteriores funcionan, la mejor alternativa es pedir auxilio sondeando el resto de canales de la banda PMR446, donde suele ser más habitual encontrar a otros usuarios a la escucha o charlando entre ellos.

Osos en el Sobrarbe

En las montañas del Sobrarbe (Huesca) hay presencia actual de oso pardo en libertad de forma ocasional o en tránsito.

Los osos han estado siempre ligados a la comarca y existen miles de fragmentos fósiles del Oso de las Cavernas datados hace unos 40.000 años y expuestos en el Museo del Oso de las Cavernas en Tella.

Durante siglos, los montes de la comarca del Sobrarbe y el Pirineo central fueron el hogar natural del oso pardo autóctono, al que los lugareños siempre llamaron orso (oso en aragonés), una convivencia marcada por la dura relación con los pastores locales debido a los ataques esporádicos al ganado ovino y caprino. Sin embargo, la persecución directa, la caza legal (considerada «alimaña» hasta 1967) y el uso de venenos diezmaron la población de forma crítica hacia las décadas de 1960 y 1970, cuando los avistamientos se volvieron excepcionales y la subpoblación nativa de esta zona del Pirineo quedó prácticamente extinguida y abocada a la desaparición total.

Para revertir esta pérdida, a mediados de los años 90 se pusieron en marcha los primeros programas transfronterizos de reintroducción con osos procedentes de Eslovenia. Gracias al éxito biológico de este proyecto, la cordillera pirenaica cuenta hoy con una población estimada de unos 130 ejemplares. El último censo oficial coordinado por el Gobierno de Aragón confirma la presencia consolidada de al menos 8 osos en territorio aragonés. Entre ellos destaca el macho adulto Cannellito (hijo de Cannelle, la última osa autóctona), quien campea habitualmente de forma libre e intermitente por los densos bosques de las comarcas orientales de la Ribagorza y el Sobrarbe.

En «Nabaín, montes y hombres. Huella recíproca» de Óscar Ballarín Plana, en la página 94 habla un poco de los cazadores de orsos que hubo en el siglo XX antes de 1970 y de como les reportaba algo de dinero por enfrentarse con escopetas y cuchillos a estos animales que atacaban al ganado.

Todavía lo estoy leyendo, pero lo recomiendo totalmente: es una lectura indispensable para entender la forma de vida tradicional en los pueblos de la montaña de Nabaín (Yeba, Ascaso…).

El Anticlinal de Nabaín

Las capas de sedimentos (o estratos) son niveles de materiales como arena, limo o arcilla que se acumulan horizontalmente con el paso del tiempo (millones de años). Cuando la corteza terrestre experimenta intensas presiones tectónicas compresívas, estas capas rígidas sufren una deformación plástica sin romperse, dando lugar a los pliegues tectónicos. Cuando dicha ondulación se curva hacia arriba en forma de arco o «A», se denomina anticlinal, una estructura donde los materiales sedimentarios más antiguos quedan albergados en el núcleo o centro del pliegue.

En los Pirineos, cuando se habla de anticlinales es casi obligatorio referirse al impresionante «anticlinal de Jánovas», visible cuando se circula por la N-260 saliendo de Boltaña a través del pequeño desfiladero poco antes de llegar a Jánovas.

En mi humilde opinión, el nombre correcto debería ser «Anticlinal de Nabaín» ya que este pertenece claramente a la montaña del mismo nombre y es visible por la carretera solamente porque el rio Ara partió en dos a través de la erosión de sus aguas la estructura rocosa para hacerse paso hacia el Cinca.

Fue hace unos 55 millones de años cuando la placa ibérica chocó contra la placa europea creando los intensos pliegues y formaciones rocosas que conforman hoy los Pirineos. Fue en ese momento cuando el Anticlinal de Nabaín se formó.

Se mire por donde se mire, las diferentes capas de estratos son muy visibles ya sea desde Boltaña, circulando por la N-260, desde Buerba o desde la Cortada de Yesa donde estos se disponen totalmente verticales.

Flanco oeste de Nabaín

En la foto superior se aprecian los estratos y el anticlinal vistos desde el oeste en la carretera que asciende a Yeba.

Si hacemos zoom a fondo en lo alto de Nabaín, se pueden ver los restos de la ermita de Santa Marina en forma de dos pequeños montículos, aunque hay que tener buena vista.

Chicharra de matorral o Steropleurus

Ayer en nuestra visita a Yeba, paramos en la Cortada de Yeba y ascendimos unos 200 metros de altitud hasta los 1500 por un camino espinoso que encontramos. En la bajada, Pol se agachó a coger un «saltamontes» y me apareció con esto en la mano. Por favor, clica en la imagen y haz zoom para observar lo bonito que es.

Pol con un Steropleurus

Aunque pueda tener rasgos similares a los saltamontes corrientes, no se trata de uno de ellos por muchas razones: tiene un color mucho más marrón, se dejó coger muy facilmente y sus antenas son extremadamente largas.

Se trata en concreto de una chicharra de matorral, prima de los saltamontes comunes, y llamada científicamente Steropleurus. Es totalmente inofensiva y es la responsable de los famosos «cri-cri-cri» que se escuchan en verano en los bosques del Pirineo.

En este caso se trata de una hembra que es fácilmente distinguible por el ovipositor en forma de sable que sobresale al final del abdomen y que es el órgano que utiliza para depositar sus huevos bajo la tierra o entre los tallos.

Después de saludarla, la volvimos a dejar con cuidado en el suelo para que pudiera seguir su camino o continuar con su canto veraniego.