Gadgets totalmente prescindibles

En 1991, con 20 años, trabajé todo un verano en Hewlett Packard en la planta de ensamblaje de plotters de gran tamaño de Sant Cugat. Eran unos dispositivos bastante voluminosos, como de 1,5 metros de ancho y 1 metro de alto y se utilizaban para imprimir planos de gran formato y similares.

La línia de ensamblaje era totalmente manual y estaba compuesta por unas 20 estaciones. En cada una de ellas, una o dos personas se encargabas de añadirle algún módulo o pieza. La penúltima estación se encargaba de todo el testeo de calidad y la última de empaquetarlo con los manuales de instrucciones. Al día éramos capaces de producir unos 30 o 40 plotters en total.

Recuerdo tres departamentos que trabajaban estrechamente con nosotros: uno era el de I+D que se encargaba de diseñar los circuitos electrónicos, otro era el de benchmarking, que se pasaban todo el día destripando plotters de la competencia y copiando a mano su circuitería. Por últimos teníamos el departamento de tooling que hacían herramientas para que las líneas de ensamblado fueran más rápidas.

Los de tooling, un equipo de unas 3 o 4 personas, siempre estaban dando vueltas por las líneas de producción mirando que se podía optimizar y recuerdo especialmente una discusión que tuvimos porque después de nosecuantas semanas, habían «inventado» un cacharro para poder pegar unas etiquetas en el plotter de forma más rápida. Cuando las pusieron en funcionamiento fue un fracaso; seguía siendo más rápido pegarlas a mano, por más que los ingenieros presionasen a mis compañeros de la estación 18 para utilizar el aparato pega-pegatinas en vez de hacerlo como se había hecho siempre.

Al final desistieron y descartaron su trabajo de varias semanas.

Todo esto me viene a la cabeza cuando pienso en la cantidad de «gadgets» que hay hoy en día por Amazon, Temu y tiendas afines totalmente prescindibles. Realmente, tienes que ser muy fuerte para no caer en la tentación de llenar la casa de trastos que utilizarás una vez en tu vida solamente. Voy a dar algunos ejemplos: el cortador de plátanos, gorra con ventilador incorporado, spray de cítricos, asiento de jardín con ruedas, soporte para botellas de vino para ir al campo, decididor de péndulo,…

Solo hace falta combinar un precio bajo, inventar una necesidad que no es tal y tener el mono de compras para que termines el día con un calcetín inteligente para saber cuando se despierta tu niño y cuantas pulsaciones tiene.

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