Filippo “Rocco” Roaro

The Italian Filippo Roaro likes the ice-creams.He was born in Milano in the 70’s decade and always he has been linked to the cinema stars world. Since his first film till the last one, a huge career of success has been behind him (many times, too much behind). My preferred film is “The death runs in the railways” (in Italian).

Filippo is a friendly gentleman… Here you can see him in Denmark, Spain and Italy.

La Orden Militar de Montesa

Hace unos días, andaba por Cuenca y me encontré en un cementerio una tumba un poco antigua (1861) con una inscripción haciendo referencia a la Orden Militar de Montesa. De hecho, en la lápida se hablaba de un tal Joaquín Martí y Giner que había pertenecido a dicha Orden.

Orden de Montesa

Orden de Montesa

Esta Orden de Caballería de Nuestra Señora de Montesa fue instituida en el reinado de Don Jaime II de Aragón y aprobada por el Papa Juan XXII en 1317, siendo su objeto combatir a los musulmanes que invadían con frecuencia la costa valenciana. Cuando se extinguió en 1311 la Orden de los Templarios, el citado monarca pidió al Papa que cediese todas las rentas que aquellos tenían en sus reinados para con ellas erigir una nueva orden de carácter militar; el Papa Clemente V no accedió a la petición del Rey, pero si lo hizo el siguiente Papa Juan XXII. Los primeros que ingresaron en la Orden de Montesa fueron diez caballeros de Calatrava, siendo su primera divisa una cruz de sable. En 1400 se incorporó la Orden Militar de San Jorge de Alfama, y la insignia inicial se transformo en una cruz llana de gules, que modernamente se ha colocado, en hueco, sobre una cruz flordelisada de sable. Su incorporación a la Corona fue mas tarde que las otras; no se llevó a efecto hasta el reinado de Don Felipe II en 1587. Desde su incorporación a la Corona es una corporación meramente nobiliaria, y para su ingreso hace falta lo mismo que en las anteriores.

San Pedro de Verona

Margudgued celebra sus fiestas de invierno cada 17 de enero con hoguera en honor a San Antón y su fiesta mayor esta dedicada a San Pedro de Verona (29 de abril), con comida popular y reparto de tortas y vino. Es la llamada Caridad.San Pedro de Verona, patrón de Margudgued, nació en Verona en 1206 y murió cerca de Milán el 6 de abril de 1252. Sus padres eran adherentes de la herejía maniquea, la cual todavía subsistía en el norte de Italia en el siglo XIII. Enviado a una escuela católica y luego a la Universidad de Boloña, conoció ahí a Sto. Domingo y entró a la Orden de los Predicadores. Tales fueron sus virtudes, severidad de vida y doctrina, talento para predicar y celo por la Fe, que Gregorio IX lo hizo inquisidor general y sus superiores lo destinaron a combatir los errores de los maniqueos. Con tal encargo, evangelizó casi toda Italia, predicando en Roma, Florencia, Boloña, Génova y Como. Las multitudes acudían a verlo y le seguían a donde fuese, haciendo numerosas conversiones. Nunca dejó de denunciar los vicios y los errores de los católicos que confesaban la Fe de palabra, pero la negaban con sus actos. Los maniqueos hicieron todo lo posible por hacer que el inquisidor cesara de predicar contra sus errores y propaganda. Trataron de detenerlo con persecuciones, calumnies y amenazas.

Ama a Jesucristo y como Él, experimenta la prueba, el menosprecio de algunos sectores y el ataque de quienes pensaban distinto. Su presencia evangelizadora a través de la Predicación continúa con intensidad, su capacidad organizadora le lleva a coordinar y fundar muchos mas pequeños grupos organizados. Se comenta que un día en su contemplación, en su celda dominicana, recibe la visita de las Santas Mártires: Inés, Cecilia y Catalina que dialogan en su habitación. Otros frailes llevan la noticia al Padre Prior. En el Capítulo Conventual es reprendido y corregido porque ha violado la clausura y ha recibido a mujeres en su celda religiosa. Su respuesta es un prudente silencio y es enviado al Convento de la Marca Ancona donde intensifica su estudio y oración… Un día se desahoga ante un crucifijo: “¿Qué mal he hecho, Señor, para verme como estoy?”. Cristo Crucificado le dice: “Y, yo, Pedro, ¿qué mal hice?”. Estas atribuciones que la tradición le dan, son fiel reflejo de la intensa comunicación que con Dios tenía a través de la Oración. Algo que había trascendido a los demás. La gente de Oración profunda transpira esa experiencia y no hace falta que publique sus experiencias místicas.

El 6 de abril de 1252, cuando regresaba de Como a Milán, cerca de la aldea de Barsalina, se encontró con un tal Carino, quien junto con algunos otros maniqueos había hecho un complot para asesinarlo. El asesino le golpeó con el hacha con tal fuerza que el santo cayó medio muerto. Lográndose poner de rodillas recitó el primer artículo del Símbolo de los Apóstoles y ofreciendo su sangre como sacrificio a Dios, humedeció sus dedos en ella y escribió en el suelo las palabras: “Credo in Deum.” El asesino entonces perforó su corazón. Su cuerpo fue trasladado a Milán y depositado en la iglesia de San Eustorgio, donde un magnífico mausoleo, obra de Balduccio Pisano, fue erigido en su memoria. Realizó tantos milagros en vida, pero fueron aún muchos más numerosos luego de su martirio, que el Papa Inocencio IV lo canonizó el 25 de marzo de 1953.