Cómo tomar decisiones difíciles

Cuando tienes que tomar una decisión y ya has analizado las opciones, las consecuencias, el plan de acción y todo el resto del agotador folklore que se repite en un bucle sin fin en los libros de autoayuda, en las charlas de los coachers y en los TEDs de los serial entrepreneurs que nunca han ganado un duro, solo queda el paso final, el que nadie te explica, el que todos escurren, el más importante.

¿Cómo lo hacemos cuando durante la semana has cambiado de opinión sobre la decisión final 20 veces?, ¿Que tenemos que decidir cuando por las mañanas pensamos una cosa y por las noches otra?.

Ya hace más de 40 años que desarrollé el infalible Método Sampietro de Toma de Decisiones Difíciles o MSTDD.

Básicamente, tienes que coger una hoja cuadriculada (o un Excel si eres de a los que les sale un sarpullido cuando cogen un bolígrafo) y poner tres columnas por día durante los 7 días de la semana. Cada columna representa una hora, por ejemplo 9h, 14h y 21h.

En las filas pondremos tantas opciones de decisión como tengamos aunque generalmente son solamente dos: me apunto a una marathon o no, me compro un Subaru o un Toyota, me quedo con un hijo o voy a por el segundo, es mi pareja actual la adecuada o ya ha sido suficiente,…

Ahora lo que tendremos que hacer es cada día a las horas que hagamos puesto (9, 14, 21) poner una X en la opción por la que nos decantemos en ese justo momento y repetirlo durante los 6 días siguientes.

Aplicación práctica del MSTDD

Al final de los 7 días solamente tenemos que contar las Xs y la opción que tenga más será la ganadora y la que tendremos que ejecutar.

En el ejemplo de la imagen, la opción 1 ha sido la elegida con 13 cruces frente a las opción 2 con 8.

El MSTDD se puede modificar añadiendo más puntos de decisión durante el día, por ejemplo preguntándonos a las 7h, 11h, 15h, 18h y 22h, y alargando el periodo de «reflexión» más allá de una semana.

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