Mostar

2001 – Mostar (Bosnia i Herzegovina)

 

La ciudad de Mostar, situada en Bosnia i Herzegovina es un punto indispensable en la agenda de todo viajero. No creo que hayan muchas agencias montando viajes organizados a Mostar (al menos cuando estuve) porque entre otras cosas no hay ni hoteles (o no los había). Puedes hacer una excursión de un par de de días desde Dubrovnik, por ejemplo.

Mostar es una ciudad de alrededor de 125.000 habitantes y es la capital (aunque no oficialmente) de Herzegovina. Además es ciudad patrimonio de la humanidad. Está situada a orillas del río Neretva, que divide la ciudad en dos partes. Mostar lleva su nombre por el Puente Viejo (Stari most) y las torres de sus dos lados, “los guardianes del puente” (mostars en bosnio/croata).

En el siglo XV, cuando tenemos sus primeras referencias, está ocupada por los otomanos. Es entonces cuando se construye la que en el siglo XVI será la Mezquita Tabacica. Bajo la ocupación austro-húngara conoció un gran desarrollo urbano y comercial. El puente de Mostar siempre ha sido considerado todo un símbolo por servir de unión entre las dos culturas en que está dividida la ciudad, con los católicos croatas al oeste y los musulmanes al este del río Neretva. Al comienzo del conflicto bélico en Mostar, croatas y musulmanes se aliaron para expulsar a los serbios, pero una vez conseguido este objetivo, se declaró una nueva lucha entre musulmanes y croatas por tomar el poder de la ciudad. Durante la guerra, el puente fue destruido, derrumbándose así todo un símbolo de la convivencia entre culturas, de la que la ciudad había sido siempre un claro ejemplo. El puente, símbolo clave en la reconciliación de ambas culturas tras la finalización del conflicto en 1995, fue reconstruido con fondos de la UNESCO e inaugurado en el 2004, contribuyendo así a que la convivencia entre culturas vuelva poco a poco a ser el ejemplo que constituía antes del conflicto. En la actualidad se ha conseguido que la circulación de personas sea libre de un lado al otro de la ciudad, con independencia de su procedencia étnica, si bien permanecen ciertos resentimientos que tardarán probablemente muchos años en desaparecer.

El casco antiguo es la parte más visitada de la ciudad, ya que es donde se puede ver el famoso puente rodeado de las calles medievales ya reconstruidas, que cuentan con decenas de pequeñas tiendas de artesanía propia del lugar.