La Fuente de Sieste

Ésta es la Fuente de Sieste, a medio camino entre Sieste y Margudgued en mitad de un estrecho camino boscoso al que solo se accede a pie.

Fuente de Sieste
Fuente de Sieste

No se la edad de la fuente pero por su aspecto tiene pinta de ser muy vieja. Cuando mi padre era pequeño (y ahora tiene 84 años) ya existía y toda la gente del pueblo la recuerda de siempre.

Su situación exacta es esta. Hay básicamente un par de caminos para llegar: el primero es ir por Margudgued y coger el camino que lleva al Camping y un poco antes de entrar, torcer hacia la izquierda por un sendero con bastante subida y piedras. Solo hay que seguir el camino y ya se llega. Desde el pueblo hay unos 25 minutos andando.

La segunda opción es desde la carretera de Sieste y es adecuada si vamos en coche. En ese caso hay que aparcar aquí y seguir el camino a pie. Es muy importante no irse para abajo por el camino grande sino tomar un sendero con bastante pendiente que hay a la derecha. Siguiéndolo todo recto se llega a la fuente en menos de 10 minutos.

Una vez en la fuente, podemos subir al campo de encima desde donde hay unas magníficas vistas de Sieste, Margudgued y Boltaña.

Cuidado con los jabalís si vais de noche.

Marnatón de Cadaquès

Este fin de semana he participado en mi primera travesía a nado: ha sido en Cadaquès y en una distancia de 2,5 kms.

Marnatón de Cadaquès
Marnatón de Cadaquès (la foto la ha hecho Laura)

El tiempo final, 54’29”, no ha estado nada mal teniendo en cuenta mi deficiente entreno y que era de los pocos novatillos que había. La clasificación completa está aquí.

Sobre las carreteras

Después de haber conducido unos cuantos miles de kilómetros por Inglaterra, Estados Unidos y España, tengo la plena convicción de que tenemos las mejores carreteras de entre los 3 países. De hecho, en Estados Unidos, incluso en ciudades como Los Ángeles, el asfalto está tan deteriorado que resulta difícil conducir con suavidad. Las conexiones entre ciudades tampoco están mejor y en muchas ocasiones el firme de la calzada está muy deformado por el paso de los grandes camiones.

En Inglaterra, la situación no es mejor y especialmente a la que te alejas de Londres en dirección norte, las autopistas brillan por su ausencia y las autovías con cientos de rotondas son las reinas para moverse entre grandes ciudades. Sin embargo, a la que te sales un poco de ellas, el escenario es bastante lamentable con asfaltos en mal estado, carreteras sin marcar y carriles muy estrechos.

Si combinamos la falta de vías rápidas, el exceso de radares y la extrema educación de los ingleses al volante, el resultado es que se corre poco, se contamina menos y hay una muy baja tasa de accidentes.

Todo esto me lleva a pensar que estamos malgastando demasiado dinero en España en carreteras, trenes y aeropuertos cuando lo comparamos con otros países bien desarrollados y que no pasaría nada si en vez de re-alquitranar las autopistas cada año, lo hiciéramos cada 3 años.

El inicio de la expansión árabe en la península

En julio del 710, Tarif ibn Mallik, conocido en el mundo cristiano como “Tarif Abu Zara”, desembarcó en la Isla de Tarifa con 4 barcos, 400 soldados a pie y 100 jinetes. Provenía de Tanger, en el norte de África, y el objetivo era explorar la costa sur de la península para preparar una incursión a gran escala.

Desde ahí realizó varias expediciones llegando hasta Algeciras, tomando algunos prisioneros y consiguiendo un importante botín con el que retornó a Tanger en pocas semanas.

Tras informar de la escasa o nula defensa que los habitantes de la costa sur habían ofrecido a la primera incursión, el general Tariq ibn Ziyad desembarcó en la bahía de Algeciras la noche del 27 de abril del 711 con casi 9000 hombres y comenzó la expansión por toda la Península Ibérica.

No sería hasta el 21 de septiembre de 1292, 582 años después, que Tarifa cayó a manos de los cristianos aunque aun deberían pasar 200 años más hasta que fueran expulsados todos los árabes y judíos de la península en 1492.

Muralla central de Tarifa
Muralla central de Tarifa

El importante legado que dejaron atrás los musulmanes junto con su cultura, avances técnicos y arquitectura fue destruido y el odio y la miseria se extendieron por toda la península durante los siguientes siglos hasta que en el 1834 fue abolido el Tribunal de la Inquisición.

¿Que hacer en Elche de la Sierra?

Elche de la Sierra es el otro pueblo de Laura. Hace un par de semanas estuvimos por allí y se nos quedaron multitud de sitios que visitar en sus alrededores.

Aunque un simple vistazo puede hacernos creer que es un lugar sin demasiado interés, la realidad es bien distinta. He aquí una lista de lugares y actividades que no debes obviar si vas por ahí:

  • Lavadero: El antiguo lavadero público del pueblo tiene capacidad para 75 puestos y fue construido alrededor de 1960 (aunque parece más viejo).
  • Ir de tapas: No te dejes guiar por Trypadvisor porque no sale casi ningún restaurante ni bar pese a que está plagado. Una buena recomendación es ir a este del que ni siquiera se el nombre… Los precios son extremadamente baratos (5-10€ por persona). Prueba los caracolillos.
  • Pantano del Cenajo: Si te gustan los embalses, debes ir. Está rodeado de pequeñas y suaves colinas con un islote en el centro (depende de la altura del agua) e interesantes vistas. Fue inaugurado por Franco en 1963.
  • Charco Pataco: A pocos kms de Letur, se encuentra esta poza en mitad del bosque y a la que se llega por un bonito camino y que en verano nos permitirá un buen chapuzón.
  • Camino de la Longuera: Es una excursión de ida y vuelta de unas 2 horas a lo largo de unos 10 kms en total que se puede alargar para subir hasta algún mirador. Discurre entre colinas y campos cultivados hasta llegar a un antiguo cortijo de labranza.
  • Las Canales. Es un antiguo “acueducto” aun en uso cuyas partes más antiguas tienen más de 2500 años.
  • Peña San Blas. Desde Elche de la Sierra, este majestuoso pico destaca en medio de las suaves colinas que la rodean y hacen casi imposible intentar su ascensión.
Peña San Blas
Peña San Blas

Estas son solo algunas de las opciones que nos ofrece Elche de la Sierra y sus alrededores pero a la que nos movemos unos pocos kilómetros más, la Cuenca del Segura nos ofrece multitud de excursiones y lugares que visitar más.