Este no es el Despertador de mis Sueños…

Después de probar durante 10 días mi nuevo despertador Philips AJL308, ahí van algunos problemas que he detectado:

  • Por la noche, incluso con la iluminación y brillo de la pantalla al mínimo, hay demasiada luz. Parece que tenga la TV encendida.
  • Con iluminación al mínimo y la radio puesta, se oye de fondo un pequeño zumbido que se hace más patente cuando el volumen de la radio es muy bajo. Si se sube el brillo de la pantalla, el ruido desaparece pero entonces hay mucha luz.
  • Los botones y mandos no son ergonómicos. Para programar la alarma, activar la radio, etc… necesitas las dos manos porqué sino el despertador se mueve.
  • Cuando suena la alarma, si no quieres repetición, tienes casi que encender la luz para encontrar el botón para parar definitivamente el despertador.
  • Los botones producen un pequeño ruido mecánico cuando se pulsan, que además de ser un poco molesto puede despertar a tu pareja, por ejemplo, cuando programas la hora de despertarse.
  • Pese a que el despertador reproduce MP3, no se le puede decir que el sonido a utilizar como despertador esté personalizado. Sólo deja escoger entre pajaritos, olas del mar, bosque, alarma estridente y radio.
  • Para los sonidos de despertador anteriores, no se puede programar el volumen (sólo para la radio). Si te pones pajaritos, cuando suena el despertador parece que se te haya metido un canario en el cerebro.
  • La pantalla LCD no tiene una resolución muy elevada por lo que las fotografías y el video se ven algo pixeladas. Con lo pequeña que es la pantalla, no entiendo donde estaba el problema para no ponerle más pixels.

En lo referente a cosas buenas, el despertador tiene muchas (es bonito, alarma doble,…) pero obviamente prevalecen más las malas (como siempre). Necesito un poco más de tiempo para decidir que voy a hacer con el despertador y si me compro otro.

Radio Despertador

6 opiniones en “Este no es el Despertador de mis Sueños…”

  1. A ver que te sugieren las horas de ensueño, pero yo si fuera tú organizaría una subasta con tu reloj. Lo dicho.
    Hay veces que uno se da cuenta que ha convivido con un objeto que le resultaba desagradable durante años… fuera, fuera objetos que te caen mal. Y los que te caen bien, dales un nombre, un toque personal. Por ejemplo, a mi sofá le llamo Joe.
    Existe el despertador perfecto? O todavía estamos a tiempo de crearlo?

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